El IMAE está aún muy lejano

Días atrás vimos agitar nuevamente y con gran «bulla», el tema del Centro Cardiológico que se autorizaría para Salto, paralelamente al de Tacuarembó.

Mucha prensa, muchos medios que dan como «hecha» esta concreción, pero la realidad indica que es como ha sucedido muchas veces, mucho ruido y pocas nueces. Cardiológico

La palabra más exacta la dijo el Intendente, «mientras no vea la decisión firmada, no le creo ni…», y los días que han pasado luego del último anuncio le han dado la razón. En realidad no hay nada nuevo.

En realidad lo único nuevo fue que algún jerarca de la salud volvió a decir que habrá dos IMAE, uno en Tacuarembó y otro en Salto en la región Norte.

Que existen gestiones avanzadas en este sentido, no es ninguna novedad, como tampoco lo es que existen dificultades muy importantes que son en realidad las que han impedido que hasta el momento se concretara esta instalación.

La fragmentación del mercado dificulta la viabilidad de lo que en el fondo no deja de ser una empresa y por lo tanto requiere de una inversión económica que a su vez debe dejar determinados márgenes de ganancia acorde a la inversión, si la hace el sector privado y al menos autofinanciarse si se instalara en el ámbito estatal.

La inversión en este sentido es muy importante, no sólo en materia del equipamiento, que ya está en el país, sino sobre todo en cuanto al personal técnico para ponerlo en funcionamiento, médicos especialistas y demás.

Tacuarembó lleva un paso adelante en este sentido, dado que tiene local y equipamiento pronto, ignoramos qué pasa con los técnicos no sólo si están disponibles, sino con los presupuestos que son inversiones permanentes y se deben enfrentar haya o no suficientes servicios prestados para solventarlos.

Lo que no puede ignorarse es que este tema está enmarcado por la problemática general de la salud en el país, que en buena medida no deja de ser un negocio y de los más lucrativos.

No se trata de espantarse en este sentido, pero sí de saber exactamente cuales son los intereses que confluyen en el tema. Casi en todas partes del mundo occidental al menos, los servicios de salud están vinculados a las posibilidades económicas del paciente y de los pacientes.

En el actual contexto, mientras el negocio no sea claro, mucho nos tememos que el IMAE en Salto demorará aún mucho tiempo, por más que puntualmente de tanto en tanto se agiten intereses y «necesidades» que seguramente existen pero también constituyen una forma de «presionar», al Estado que en definitiva será el encargado de autorizar y llegado el momento asumir el costo que no reditúe el «mercado» de la salud.

na niña lloraba desconsoladamente, el padre supongo, la toma fuertemente  del brazo y cruzan la calle.
El llanto se acentúa.
Desde una moto una señora  grita: flaco tratá bien a la nena, no la maltrates.
El hombre bastante sorprendido no atina a nada más que a soltar la niña, la cual sigue llorando, más atrás la mamá que los alcanza y pregunta qué pasó.
Este hecho sucedió hace un par de días en la esquina del diario.
No sé si el padre estaba maltratando a la niña o se trataba de un berrinche donde  simplemente  puso un límite. No le tiró del pelo, ni la empujó, no pude percatarme de ningún hecho de violencia.
Si es un padre golpeador la actitud de la señora de la moto no ayudó mucho, con seguridad el castigo habrá sido mayor.
No sé exactamente qué debería haber hecho pero creo que no suma mucho inmiscuirse en un tema sacado de contexto.
De esta manera actuamos muchas veces, opinamos sobre temas que poco conocemos y lo dejamos. Lo hacemos porque es políticamente correcto saber, conocer detalles, opinar y luego seguir como si nada, no midiendo las consecuencias.
No puedo decir que mi actitud fue más acertada que la de la motonetista pensando que se trataba de un berrinche simplemente, me supongo que el dejar pasar es tan negativo como intervenir incorrectamente.
¿ Ud. cómo hubiese reaccionado?