El lenguaje hablado y la palabra escrita

El Día del Patrimonio,  que este año en realidad tuvo una duración de dos días (sábado y domingo), fue dedicado a conmemorar  el lenguaje y en particular a destacar el recientemente difundido Diccionario del Español en el Uruguay, elaborado por la Academia Nacional de Letras, que reúne a más de 10 mil voces propias de nuestro país.

Es bueno en este sentido precisar algunos aspectos en esta materia.

En primer lugar, entendemos que es positivo recoger voces típicas del Uruguay, que obviamente no se conocen fuera de frontera y sirven para identificarnos entre compatriotas.

No sólo se trata de voces a nivel nacional, sino que también existen regionalismos y aún localismos típicos. En el caso de Salto uno de los más conocidos es el término «enchorrada», que sólo usamos los salteños para referirnos a un alud de agua o una «riada».

Existen también voces que provienen del guaraní, sobre todo lo relacionado a la toponimia nuestra, como Guaviyú, Arapey, Daymán, Buricayupí, y otros.

Lo que debe establecerse debidamente es que sólo se trata del lenguaje coloquial, o hablado, dado que a la hora de escribir, sobre todo los medios de prensa deberíamos de ajustarnos estrictamente al idioma español, o sea el lenguaje que se usa en todos los países de habla hispana.

En este aspecto lo importante a saber  y defender es que una de las bases del idioma es la sencillez, la claridad y la posibilidad de que sea leído y entendido por la mayor cantidad de gente que sea posible. La esencia de la comunicación radica precisamente en la posibilidad de entendernos.

Para esto es necesario que el lenguaje use los mismos términos, que todos sepamos de qué estamos hablando y por lo tanto, los localismos y los regionalismos poco o nada aportan en este aspecto.

El idioma escrito debe ser tomado como corresponde, como la forma de comunicación de mayor alcance, de mayor poder de entendimiento entre las personas que hablan el mismo idioma.

El libro es la herramienta esencial en este sentido, es el de mayor permanencia y el de mayor alcance, pero el diario, con una vida más efímera también suele tener una gran llegada, un alcance masivo, máxime hoy día en tiempos  en que la informática ha facilitado la llegada de los medios en tiempo real prácticamente a todo el orbe.

El idioma es por lo tanto la herramienta más importante para el entendimiento de los pueblos a la hora de buscar el mayor consenso entre naciones que usan el mismo lenguaje.

Es necesario entonces, que a la hora de escribir defendamos el idioma español por encima de los términos locales o regionales.