El manejo del Patrimonio

En la presente jornada comenzará la celebración del Día del Patrimonio en Salto. En efecto, los Amigos del Patrimonio, grupo de personas que integra una institución que ha llevado y lleva adelante una importante actividad que tiene que ver con nuestras raíces, ha programado una clase simbólica en las aulas del viejo liceo IPOLL.
Varios profesores y algún funcionario, casi todos ellos octogenarios, participan de la idea que tiene por motivación especial recordar los viejos tiempos y nada más emblemático que el viejo liceo IPOLL, hoy liceo 5, para recordar estos tiempos.
La instancia nos vuelve a replantear ¿en qué medida debemos honrar nuestras raíces, recordar nuestro pasado y sobre todo valorar aquella labor pionera, generalmente hecha “a pulmón”? Porque ni se soñaba con las tecnologías actuales.
Y la consulta es pertinente, porque siempre hay extremos o extralimitaciones que tornan negativas a aspectos y acciones que bien concebidas son positivas para la comunidad.
Recientemente expresábamos en estas columnas nuestro concepto de que indudablemente resultaría contraproducente mantener intactos todas las antiguas edificaciones de la ciudad, por más emblemáticos que fueran. En cambio nos parece sumamente positivo mantener algunos símbolos emblemáticos de una era, no sólo porque tienen un valor afectivo para muchos adultos mayores, sino porque siempre nos recordarán los sacrificios que hubo que pasar para llegar al confort alcanzado hoy.
No se trata de mantenerlos en funcionamiento, ni tampoco de eliminar todo vestigio del pasado.
Eso sí, lo que no debería hacerse, es lo que podemos ver hoy en varios puntos de la zona céntrica de la ciudad, donde existen ruinas que conforman un espectáculo deplorable.
La mayoría de estos edificios se hallan en una compleja situación jurídica, pero esto no justifica el hecho de que nadie parezca importarse por esto. Máxime cuando existe grave riesgo sanitario, como es sabido que está latente hoy en nuestra ciudad.
Somos defensores del Patrimonio en todas sus manifestaciones, tangibles e intangibles, pero nadie puede pensar que esto significa conservar el pasado intacto, sino elegir únicamente los edificios y demás elementos que resulten representativos de una época o de un hito en la historia de nuestro terruño y elegir un día en el año para subrayar su importancia.