El necesario acompasamiento

La Regional Norte de la Universidad de la República, sede Salto ha tenido un crecimiento muy auspicioso. El aumento de las inscripciones anuales muestra una evolución favorable y constante que este año superará el millar de nuevos alumnos en las distintas carreras.
Este hecho es sin lugar a dudas muy plausible. Demuestra en primer lugar que se trata de un centro de estudio regional, que no sólo sirve al departamento, sino a toda la región norte del país, por lo menos , pero también muestra que se está respondiendo al interés y las aspiraciones de la población de esta parte del país, dado que las carreras tienen la aceptación que esperan sus impulsores.
Ahora bien, este ritmo de crecimiento también obliga a responder en otros aspectos. Uno de ellos es el edilicio. Es decir la infraestructura y los medios disponibles para atender a la masa estudiantil deben ser adecuados precisamente a esta masa.
No es lo que está pasando hasta el día de hoy, dado que tenemos entendido que está faltando no sólo sillas y mobiliario, sino también otros elementos imprescindibles a una casa de estudios del porte que tiene hoy la Regional Norte.
La edificación con pequeñas adecuaciones es la misma inaugurada a fines del siglo anterior.
No ignoramos que ya está aprobada la ampliación edilicia que procurará atender estas carencias, pero en buen romance tendremos que esperar por lo menos dos años más para que se concrete y es de esperar que a esa altura se cuente además con el equipamiento correspondiente a esta ampliación, aspecto que como se recordará “trancó” durante varios meses el debido funcionamiento del edificio actual.
Sabemos también que se ha incorporado otro inmueble en las inmediaciones que tendrá un fin específico. No queremos ser impacientes en el tema, pero tampoco queremos que haya descansos en la tarea de dar respuesta adecuada a los jóvenes que aspiran a estudiar, a prepararse para la vida y lograr el conocimiento adecuado para llegar a ser ciudadanos responsables y positivos para la comunidad.
De esto se trata, sabemos perfectamente que la Universidad está haciendo el máximo esfuerzo posible por apoyar estos planes, pero es necesario estar alertas, reclamar con firmeza el apoyo adecuado y no “dormirse en los laureles”, obtenidos porque el futuro en buena medida será marcado precisamente por esta respuesta y como dicen los italianos: “piano, piano se va lontano…”.

La Regional Norte de la Universidad de la República, sede Salto ha tenido un crecimiento muy auspicioso. El aumento de las inscripciones anuales muestra una evolución favorable y constante que este año superará el millar de nuevos alumnos en las distintas carreras.

Este hecho es sin lugar a dudas muy plausible. Demuestra en primer lugar que se trata de un centro de estudio regional, que no sólo sirve al departamento, sino a toda la región norte del país, por lo menos , pero también muestra que se está respondiendo al interés y las aspiraciones de la población de esta parte del país, dado que las carreras tienen la aceptación que esperan sus impulsores.

Ahora bien, este ritmo de crecimiento también obliga a responder en otros aspectos. Uno de ellos es el edilicio. Es decir la infraestructura y los medios disponibles para atender a la masa estudiantil deben ser adecuados precisamente a esta masa.

No es lo que está pasando hasta el día de hoy, dado que tenemos entendido que está faltando no sólo sillas y mobiliario, sino también otros elementos imprescindibles a una casa de estudios del porte que tiene hoy la Regional Norte.

La edificación con pequeñas adecuaciones es la misma inaugurada a fines del siglo anterior.

No ignoramos que ya está aprobada la ampliación edilicia que procurará atender estas carencias, pero en buen romance tendremos que esperar por lo menos dos años más para que se concrete y es de esperar que a esa altura se cuente además con el equipamiento correspondiente a esta ampliación, aspecto que como se recordará “trancó” durante varios meses el debido funcionamiento del edificio actual.

Sabemos también que se ha incorporado otro inmueble en las inmediaciones que tendrá un fin específico. No queremos ser impacientes en el tema, pero tampoco queremos que haya descansos en la tarea de dar respuesta adecuada a los jóvenes que aspiran a estudiar, a prepararse para la vida y lograr el conocimiento adecuado para llegar a ser ciudadanos responsables y positivos para la comunidad.

De esto se trata, sabemos perfectamente que la Universidad está haciendo el máximo esfuerzo posible por apoyar estos planes, pero es necesario estar alertas, reclamar con firmeza el apoyo adecuado y no “dormirse en los laureles”, obtenidos porque el futuro en buena medida será marcado precisamente por esta respuesta y como dicen los italianos: “piano, piano se va lontano…”.