El “Negro Jefe” ¿se habrá sentido discriminado?

edA raíz del entredicho mantenido por el goleador salteño, actual defensor del Liverpool de Inglaterra, Luis Suárez, con el francés, Patrice Evrá , se ha replanteado el tema de la discriminación en nuestro país  poco menos que Uruguay ha pasado a ser considerado un país profundamente discriminante.

Esta situación tiene varias puntas para el análisis.

En primer lugar, el hecho de que hoy, lo que diga o haga un jugador uruguayo destacado tiene la trascendencia que no alcanzaba hace casi 50 años y seguramente para que esto suceda, ha jugado también el hecho de que hoy Uruguay ha vuelto a existir en el mundo futbolístico, ocupando el lugar más destacado entre las selecciones sudamericanas.

Pero al mismo tiempo, hay una especie de embestida contra la denominación “negro”, entendiendo que se utiliza el recurso idiomático para discriminar y en su lugar se propone la denominación “afrodescendiente”.

Están en su derecho de plantear esta denominación, si es la forma en que estas personas se sienten más cómodas -dudamos que todas piensen y sientan lo mismo al respecto, pero es su derecho plantearlo, aunque otra cosa es si realmente tienen derecho a pedir que a todos los afrodescendientes se les denomine así.

Pero una cosa es clara. Lo que puede discriminar o nó, más que la denominación, es la intención con que se lo exprese.

No dudamos que en el Uruguay existen factores de discriminación, pero no exageremos.

No creemos, por ejemplo que Obdulio Jacinto Varela, un ícono del fútbol y no sólo dentro, sino también fuera de la cancha, para todos los uruguayos de la generación del 50, Capitán del equipo Campeón del Mundo en Maracaná, se haya sentido discriminado porque para todos sus compatriotas ha sido, es y será “El Negro Jefe”, una leyenda de nuestro fútbol.

Uruguay felizmente es un país donde se goza de una amplia libertad que desmiente el concepto de país discriminante. Esto no quiere decir que no haya discriminación, porque seguramente quienes la sufren son las personas que tienen el legítimo derecho de opinar al respecto.

Ahora bien, la cuestión es dimensionar en qué grado se discrimina. En materia de acceso a la salud, el acceso a la educación, el acceso al trabajo en nuestro país es abierto e igualitario.

No quiere esto decir que no haya discriminación, pero no exageremos, el término “negro” en nuestro país es una cuestión cultural, sin que esto signifique que no haya quien lo use para discriminar, pero felizmente son los menos.