El Papa, la Iglesia y los consumidores abandonados

El papa Francisco ha sido muy claro y contundente en cuanto a su postura referente a la drogadicción, los adictos, y las intenciones de algunos países – incluido Uruguay – de legalizar en alguna medida el consumo de las denominadas drogas “blandas”, como forma de combatir el narcotráfico, con la esperanza de restarle mercado.
Francisco expresó que la intención de legalizar el consumo no es solución ninguna y se manifestó totalmente en contra de esta medida a  la que considera superficial, que no resuelve el problema.
En la misma  línea el obispo Jorge Lozano, presidente de la Comisión Nacional de Pastoral de Drogadependencia, de la Iglesia Latinoamericana quien semanas atrás dio a conocer un documento titulado “No criminalicemos al adicto”.
En él se apunta a identificar claramente los diferentes aspectos que tiene el tráfico y consumo de drogas.
Se alerta del temor a que pase a ser prácticamente algo habitual ver a niños y adolescentes drogados o más aún drogándose en la calle, sin hacer nada. El peligro más grande es que la sociedad deje de interesarse por el tema y mire para otro lado, se manifestó.
El documento de referencia se inicia con una afirmación del entonces cardenal Bergoglio, hoy Papa Francisco, que en el 2008 afirmó “ La sociedad condena a  las víctimas de las drogas y las hace sobrantes”.
El documento se refiere a la criminalización de l os enfermos, sobre todo de los sectores más pobres.
De la misma forma en que se muestra sensible con los consumidores, Francisco se revela con mucha firmeza e inflexibilidad con los traficantes, a quienes no duda en calificar de demoníacos.
La Iglesia Católica sobre todo en Argentina ha denunciado la ineficiencia del Estado para atacar las causas de esta pandemia y desde hace años que promueve iniciativas y obras de contención en diferentes sectores de la sociedad.
La mayor preocupación de la Iglesia está en la atención a  los consumidores y según el documento “se necesitan decisiones contundentes” en este sentido.
En tanto el Padre “Pepe” Di Paola, a quien Bergoglio protegió cuando fue amenazado de muerte por narcotraficantes, e inspiró la película “Elefante Blanco”, habló de “décadas de ausencia del Estado” en este sentido.
El Papa Francisco a su vez ha hablado de atender las causas de las adicciones y afirmó también que los jóvenes están decepcionados de muchos políticos, algo que seguramente merece la mayor atención, porque el pecado de omisión, en este caso en  la atención de un problema que nos está robando a los jóvenes, es uno de los más graves pecados.

El papa Francisco ha sido muy claro y contundente en cuanto a su postura referente a la drogadicción, los adictos, y las intenciones de algunos países – incluido Uruguay – de legalizar en alguna medida el consumo de las denominadas drogas “blandas”, como forma de combatir el narcotráfico, con la esperanza de restarle mercado.

Francisco expresó que la intención de legalizar el consumo no es solución ninguna y se manifestó totalmente en contra de esta medida a  la que considera superficial, que no resuelve el problema.

En la misma  línea el obispo Jorge Lozano, presidente de la Comisión Nacional de Pastoral de Drogadependencia, de la Iglesia Latinoamericana quien semanas atrás dio a conocer un documento titulado “No criminalicemos al adicto”.

En él se apunta a identificar claramente los diferentes aspectos que tiene el tráfico y consumo de drogas.

Se alerta del temor a que pase a ser prácticamente algo habitual ver a niños y adolescentes drogados o más aún drogándose en la calle, sin hacer nada. El peligro más grande es que la sociedad deje de interesarse por el tema y mire para otro lado, se manifestó.

El documento de referencia se inicia con una afirmación del entonces cardenal Bergoglio, hoy Papa Francisco, que en el 2008 afirmó “ La sociedad condena a  las víctimas de las drogas y las hace sobrantes”.

El documento se refiere a la criminalización de l os enfermos, sobre todo de los sectores más pobres.

De la misma forma en que se muestra sensible con los consumidores, Francisco se revela con mucha firmeza e inflexibilidad con los traficantes, a quienes no duda en calificar de demoníacos.

La Iglesia Católica sobre todo en Argentina ha denunciado la ineficiencia del Estado para atacar las causas de esta pandemia y desde hace años que promueve iniciativas y obras de contención en diferentes sectores de la sociedad.

La mayor preocupación de la Iglesia está en la atención a  los consumidores y según el documento “se necesitan decisiones contundentes” en este sentido.

En tanto el Padre “Pepe” Di Paola, a quien Bergoglio protegió cuando fue amenazado de muerte por narcotraficantes, e inspiró la película “Elefante Blanco”, habló de “décadas de ausencia del Estado” en este sentido.

El Papa Francisco a su vez ha hablado de atender las causas de las adicciones y afirmó también que los jóvenes están decepcionados de muchos políticos, algo que seguramente merece la mayor atención, porque el pecado de omisión, en este caso en  la atención de un problema que nos está robando a los jóvenes, es uno de los más graves pecados.







El tiempo

Ediciones anteriores

noviembre 2018
L M X J V S D
« oct    
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
2627282930  

  • Otras Noticias...