El riesgo de reaccionar a los balazos

La vida de un Policía – sea éste varón o mujer- vale exactamente lo mismo para nosotros que la de un cuidacoches o de cualquier otro trabajador.

En estos días se han producido varios hechos que nos llevan a explicar la irritabilidad de la población uruguaya con respecto al tema de la delincuencia, las leyes y la labor de la Justicia.
No dudamos que existe en el país un auge de la delincuencia, y un agravamiento de la peligrosidad de esta. Es que hoy los delincuentes cuyas acciones a diario son reflejadas en los medios de comunicación ya no son los tradicionales rateros o “rastrillos” que ven algo descuidado y se lo llevan.
Hoy no sólo ingresan a su domicilio, copan y matan porque en su mayor número portan armas de fuego y están decididos a usarlas.
Que el Estado tiene un papel a jugar en esta situación, ni que hablar. Que se debe proteger la vida de los policías que hoy parece el blanco principal de los delincuentes para hacerse del arma que portan, tampoco.
Es más, el Estado debe de proteger la vida de cualquier poblador, permanente o no, y ya sea un Policía, un cuidacoches o un turista.
Es tan errado, pensar que un Policía, por ser tal debe estar mejor cuidado que el ciudadano común, como entender que como va armado y se le ha dado facultades específicas para usar su arma, debe ser librado a su entero riesgo.
Ni una cosa ni la otra. La Policía debe estar siempre alerta, como es y como debió ser siempre, pero también el poblador común, el trabajador, el empresario debe sentirse seguro, custodiado y defendido por el sistema. Sabemos que hay riesgos a asumir, como la posibilidad de llegar al denominado “gatillo fácil”, vale decir de reaccionar a los balazos ante el primer indicio del uso de la violencia.
Esta es una posibilidad que se debe tener clara, porque el riesgo siempre existe y no podemos abandonar a quien lo protagoniza, aunque si marcarle límites y hacerlos cumplir.
Tirar a matar como primera medida no lo toleraremos jamás a nadie, ni a delincuentes ni a policías, porque no es la forma de construir.

A.R.D.