El río un atractivo sin aprovechar

Las posibilidades turísticas que ofrece el río Uruguay a la altura de Salto y Paysandú son muy interesantes, aunque permanecen desaprovechadas. Días atrás hemos sabido de algunos planes que mantiene la Administración Nacional de Puertos, interesada en fomentar este aprovechamiento y es seguro que de haber mercado, el río como una vía navegable aún cuando se limitara a las posibilidades turísticas, podría ofrecer buenas posibilidades.
En realidad, según cuentan nuestros mayores, en las primeras décadas del siglo anterior existía una actividad de cabotaje bastante intensa por el río Uruguay.
Además de la madera que llegaba desde Brasil, gran proveedor en este sentido. Había barcos que iban desde Salto a Buenos Aires y viceversa.
Es más, todavía está latente la actividad de los astilleros existentes en la región, los que fueron el motor que impulsó el asentamiento de lo que más tarde pasó a llamarse barrio El Cerro.
Algún vestigio aún permanece en la zona, frente al Salto Rowing Club y hoy propiedad del Club remeros Salto.
Por qué se fue perdiendo toda esta actividad nadie lo sabe. En Europa hay río con mayores dificultades que el nuestro para la navegación y sin embargo se navegan a diario, casi con embarcaciones que siempre están atiborradas de gente.
La costa uruguaya del río patrio es muy pintoresca y si se pudieran explotar los viajes y las excursiones, por lo menos hasta Paysandú, estamos seguros de que constituirían un buen atractivo.
La zona del Hervidero es una de las más llamativas para ser recorrida y de las menos conocida por los pobladores de la región, ni que hablar por el resto de uruguayos y argentinos.
Tenemos entendido que años atrás, aprovechando el pintoresco paisaje se había anunciado la filmación de escenas para una película argentina.
Si se logra dar seguridad y buenas condiciones tanto para el traslado como para la estadía de visitantes al lugar seguramente tendremos una buena afluencia, estamos seguros que interés hay.
Hoy los salteños nos inflamos el pecho cuando hablamos del río Uruguay, de la costanera, de las cuevas de San Antonio, pero más allá de todo, el gigante permanece dormido, dado que lo que podría ser no lo es porque no hemos sabido aprovecharlo.
Sin lugar a dudas que es dificultoso, que representa desafíos, pero también seguramente que si halláramos la forma de sacar provecho de sus ventajas se abrirían grandes posibilidades para la región toda.