El tabaco apunta a las mujeres

Acorralada  en cuanto a la incidencia entre los adolescentes varones, que hasta ahora han sido el terreno más fértil para hallar adictos, la industria tabacalera decidió enfocar en los últimos años en el país, sus ambiciones de captación de nuevos fumadores hacia el campo femenino.

Si no se bajan las cifras de consumo, dentro de 15 años tendremos un índice de cáncer de pulmón entre las mujeres que realmente nos asombrará, dicen las autoridades sanitarias.

Es que las grandes multinacionales no tienen escrúpulos y de allí que no debería de sorprendernos que ahora hayan apuntado prioritariamente al sector femenino y en especial al de menores recursos, donde se verifica el más alto índice de fumadoras, según las autoridades sanitarias del país.

Es sabido que durante la pasada presidencia del oncólogo, Dr. Tabaré Vázquez, el tabaquismo en el Uruguay sufrió un fuerte retroceso, dado que 130 mil personas dejaron de fumar, según las cifras del Ministerio de Salud Pública. Sin embargo esta situación no modificó mayormente las cifras de “nuevos clientes” del tabaco, que se ubican entre los adolescentes, las que de todas formas resultan altas.

Sin embargo el esfuerzo vale la pena. Existen en el país obras como la de “Stop Tabaco”, que son realmente muy loables.

Quienes han tenido oportunidad de escuchar los testimonios de las personas que han dejado el vicio seguramente se sentirán motivados a tratar de abandonarlos porque vale la pena vivir y disfrutar de la vida sin tabaco.

El cigarrillo es la primera cadena que se le tira a los niños y adolescentes. Difícilmente se lo nota, pero de esta forma se los va llevando hacia la pérdida de libertad, se los va encadenando hacia una adicción, quizás de las menos notorias, pero de las más difíciles de escapar.

Es llamativo ver como los adolescentes ingresan al tabaquismo, tratando de dar una muestra de “madurez”, de sentirse “mayores” y más libre en sus decisiones, porque fuman.

Sin embargo la realidad es otra. Precisamente el tabaco lo que está haciendo es encadenándolos, volviéndolos dependientes de una sustancia, que aunque tiene aún determinado gado de aceptación social, no deja por ello de ser altamente  nocivo.

El tabaco mata, esta es una realidad, la única diferencia es que lo hace de a poco, lentamente, pero sus tentáculos son fuertes y de todos quienes intentan sacudírselos, sigue siendo bajo el nivel de los que lo consiguen.

De allí que es importante mantener la lucha con todas las fuerzas.