En este día

Nunca fuimos partidarios del “Día de…” y esto incluye el Día de la Madre, por el sólo hecho de que creemos que no debemos mezclar los afectos con el comercio. Tan genuino el interés comercial como el valor afectivo, lo único que una cosa no puede ni debe interponerse en la otra.
Nos explicamos, seguramente hay hijos que no tienen nada de valor económico para agasajar hoy a su madre y esto no desmerece el valor afectivo. Quizás tanto o más auténtico de lo que sienten y expresan quienes tienen para expresarlo con algo económico.
Seguro que un beso o un abrazo vale tanto o mas que lo económico y seguro también que la enorme mayoría de las madres así lo valoran, pero no es lo mismo para quien no puede expresar sus sentimientos con algo económico.
Por estos días alguien nos hizo llegar el mensaje de varias madres que no saben que ha sido de sus hijos, la mayoría hoy abuelas pidiendo que en este mes de la madre, se les diga por parte de quienes bien lo saben donde están sus hijos a las madres de desaparecidos que hace varias décadas los buscan.
Seguramente que en esta situación hay muchas madres que desesperadamente procuran saber que ha sido de sus hijos y también hay personas que saben que fue de ellos y donde se hallan sus restos si éste ha sido su fin o a quienes les entregaron los bebés de estas madres si ha sido el camino adoptado. Se nos puede endilgar de buscar siempre la parte triste, dolorosa o de tirar “pálidas” cuando todo el mundo va en otra dirección.
No lo ignoramos, pero preferimos estas acusaciones a mirar con superficialidad, temas de muchísima profundidad, porque estamos hablando muchas veces de delitos de lesa humanidad, es decir de los más graves que se conocen y muchos prefieren mirar para otro lado antes que detenerse a analizarlos.
Para nosotros estas madres sufrientes son parte inocultable de nuestra realidad y por lo tanto, cuando se abraza a una madre y se agradece a Dios (para nosotros cristianos al menos) por tenerla o haberla tenido viva, porque contamos con ese ser con el siempre contamos a nuestro lado, no olvidemos que también hay madres que hoy no tendrán el cálido abrazo de un hijo… Sencillamente porque alguien se los quitó, usurpándole ese derecho..
Alberto Rodríguez Díaz