En una noche especial

edEsta noche es una noche especial para todos los uruguayos. Una noche dedicada a recordar música, modas, e incluso costumbres de otros tiempos, que forman parte de la vida ya transcurrida.

Si bien La Noche de la Nostalgia es «un invento», una iniciativa uruguaya, tiene adeptos en muchas partes del mundo y hay que reconocer que se trata de una iniciativa simpática, positiva, volver a recordar tiempos indisolublemente ligados a nuestros afectos y quizás compartirlos con hijos y otros familiares.

Todas las iniciativas que propenden a unir la gente, a revivir las buenas cosas que nos han pasado en la vida, deben ser aplaudidas.

Tiempo de reencuentros, tiempo de volver a escuchar y disfrutar, ahora desde un lugar de mayor madurez en la vida, aquellas cosas que hacíamos y disfrutábamos de jóvenes, es una buena cosa.

Los uruguayos nos debemos estas instancias de regocijos, que sólo hemos visto lograr por los triunfos deportivos y en particular por el fútbol y nada más.

Luego son más, mucho más, diríamos las circunstancias que nos dividen, que las que nos unen.

El fútbol local y nacional, las ideas o actividades políticas, religión y muchos otros aspectos que hacen a la actividad diaria, de una u otra forma suponen barreras o divisiones que tienden a separarnos, en lugar de unirnos.

De allí que en esta noche, en que prevalece sencillamente la edad, los gustos o la pertenencia a determinada generación, por sobre cualquier otro elemento, es bueno y saludable poder disfrutarla.

El buen sentido de la participación en esta Noche de la Nostalgia sólo alerta de una precaución: no excederse en el consumo de bebidas alcohólicas, para evitar que lo que pretende ser una noche para el mejor recuerdo se transforme en el recuerdo de una pesadilla.

En este sentido debemos señalar que hemos visto algunas iniciativas muy interesantes.

En Rivera, por ejemplo, los taximetristas y la Intendencia han llegado a un acuerdo mediante el cual se ofrece un descuento de un 20 % en la tarifa del servicio por esta noche, para tratar de que en lugar de conducir, los usuarios opten por el servicio de taxis.

Esta es un buena idea. No sólo debe mirarse esta noche como una oportunidad de hacer un buen negocio, sino que por una cuestión de responsabilidad social, quizás con iniciativas como ésta, podamos hacer algo concreto para evitar que sucedan los hechos lamentables que en otras ocasiones han empañado estas fiestas.