Es hora de entender que somos parte de la cuestión

Dos hechos importantes han trascendido a la luz pública la presente semana.
El primero de boca de uno de sus protagonistas, el nacionalista exintegrante del directorio del Banco de la República, Pablo García Pintos, quien acaba de admitir que usó dinero de dicho banco estatal obtenido a través de la tarjeta corporativa para aportar fondos a su Partido.
Aún cuando el propio involucrado haya admitido esta acción que por aquellos tiempos se consideraba “normal”, todavía resta saber si realmente ha sido así y cuál será la actitud del Partido Nacional que se ha roto las vestiduras con las denuncias de corrupción de Sendic y otros directores de ANCAP.
El segundo hecho al que hacíamos referencia es el resultado obtenido por una de las más importantes encuestadoras de opinión del país, que llega a la conclusión de que hoy la intención de voto muestra que si las elecciones fueran hoy, cuatro de cada diez ciudadanos uruguayos votarían en blanco o anulado.
Esto marca una enorme decepción con los partidos políticos, decepción esta que es inocultable y tremendamente peligrosa, porque lo que ha sucedido en el mundo en esas situaciones es el aprovechamiento de este vacío por parte de cualquier arribista que ofreciendo lo que el pueblo considera que se ha perdido, como los valores de honestidad, de transparencia en el manejo de los dineros públicos puede llegar al poder y allí tomar cualquier rumbo.
Los ejemplos de esto son numerosos e invariablemente todos han sido nefastos.
Es que a medida que el ciudadano se informa más, que es capaz de analizar y razonar más, exige más y sobre todo exige coherencia a los políticos entre lo que se dice y lo que se hace.
Esto explica por qué tan alto grado de decepción.
Nuestros mayores decían: mal de muchos consuelo de tontos y evidente que esta máxima rige en el caso.
Es que el hecho de que ninguno de los partidos que han estado en el poder se salve de actos de corrupción o de corruptela, como quiera llamarles, abona el escepticismo de la gente, que ya no sabe en quién ni en qué creer.
Es hora de razonar, de pensar de asumir que somos parte de lo que sucede y no sólo simples espectadores y receptores de los que otros hacen.
Es hora de entender que en buena medida quien llegue al poder depende de nosotros y si seguimos confiando en lo que nos dicen, sin revisar lo que se hace, pobre de nosotros…
A.R.D.







El tiempo

Ediciones anteriores

septiembre 2018
L M X J V S D
« ago    
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930

  • Otras Noticias...