Ha sido lo menos malo

El Intendente de Maldonado se ha quejado y con razón, debido a que la alerta roja anunciada para el departamento que gobierna y para Rocha, tuvo varias consecuencias lamentables, oficinas públicas cerradas, escuelas sin clases, servicios municipales sin trabajar, entre otras.

Entendemos la molestia del Intendente, entre otras cosas porque evidentemente que un día perdido y sin estar previsto significa un montón de complicaciones.
De todas formas, es preferible que haya alertas anunciando catástrofes que luego no se cumplen en la realidad, como ha sucedido, a que no haya alerta alguna y se produzcan fenómenos naturales que no sólo causan daños materiales, sino hasta vidas humanas, como lamentablemente también ha sucedido.
Es obvio que la virtud está precisamente en los límites que tengan estas situaciones, si se abusa de las alertas rojas, que determinan entre otras consecuencias que los centros educativos no funcionen, entonces se está produciendo un daño totalmente innecesario a mucha gente.
Pero si se especula con que no pasará nada y pasa, entonces los daños son mayores y hasta pueden llegar a ser irreparables. Por lo tanto preferimos aquella situación, aunque lógica y naturalmente fruto de la sensatez y de la responsabilidad que cabe en cada caso.
Como llegar entonces a evitar daños mayores, sólo es posible conseguirlo con la mayor capacitación posible de quienes tienen la responsabilidad de librar estas alertas y a su vez dotando a estas personas de la máxima tecnología posible para que puedan apoyarse en ella y estén obviamente preparados para desempeñarse en la función que les cabe.
Siempre habrá otros motivos e intereses que influyen en estas decisiones. Una por ejemplo, se nos dice que existen seguros que se abonan si el fenómeno es imprevisto, vale decir, si no hubo alerta de la posible ocurrencia del mismo.
Esto a nuestro criterio determina que como aquello de que “el quemado con leche ve la vaca y dispara”, los meteorólogos “se cubren” alertando, porque es una gran responsabilidad no hacerlo.
En el caso que nos ocupa se había alertado de la posible ocurrencia de un ciclón tropical, que se formaría frente a la costa uruguaya golpearía el territorio con vientos de hasta 100 o 120 km por hora.
Felizmente no sucedió y los daños fueron ínfimos, los vientos estuvieron muy lejos de estas velocidades.
Por nuestra parte entendemos que el económico y otros daños ocasionados por la fallida alerta, ha sido el mal menor que siempre es preferible antes que la otra situación.

A.R.D.







El tiempo

Ediciones anteriores

noviembre 2018
L M X J V S D
« oct    
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
2627282930  

  • Otras Noticias...