Hábitos saludables

La promoción de la Semana del Corazón, que se cumplirá por estos días en nuestro país, es una iniciativa muy saludable en todos los aspectos y no sólo en atención al fin específico referido a la salud cardiovascular.
Si bien este es el centro de la cuestión y no pueden desatenderse las causas más frecuentes de esta dolencia que es la principal causa de muerte en nuestro país.
Se ha dicho que son 27 las personas promedio que mueren por día en el Uruguay por problemas del corazón y en este sentido no hay que descuidas que entre los factores de riesgo que se mencionan están el sedentarismo, la obesidad, el tabaquismo, la hipertensión arterial, la edad avanzada y algún otro.
De ellos, el que quizás resulta más fácil de controlar y de combatir es el sedentarismo.
Precisamente en esta línea se apunta con la realización de las caminatas y las maratones que más allá de la competencia tienen por objetivo crear y mantener vigente el hábito de ejercicios saludables en la población.
Fuentes médicas sostienen que una persona de edad avanzada, de mantenerse con un estado físico adecuado disminuye notoriamente las posibilidades de un infarto, aún cuando tenga otros factores de riesgo, como diabetes.
Este año se ha puesto la mira en tratar de ir haciendo conciencia en la población en la necesidad de asumir el ejercicio físico como un aspecto muy importante para su salud.
Organizaciones públicas y privadas han promovido diferentes actividades con este propósito.
Pero no sólo se trata de fomentar el ejercicio físico, sino que paralelamente estas actividades van promoviendo factores sociales, tan importantes como la salud del cuerpo mismo.
El hábito de reunirse, de encontrarse de saber de los demás, de acentuar el relacionamiento social que tiene en el fondo el innegable valor de la solidaridad, de saber y preocuparnos por los demás es igualmente destacable.
Este valor, en un mundo cada vez más individual y materialista, pasa a ser también trascendente.
Si a ello le sumamos el hecho de que siempre es importante participar en estas actividades comunitarias, como familia o grupo familiar inclusive, podemos concluir que se trata de las iniciativas más favorables para una comunidad, que además no requiere de grandes sacrificios e inversiones, sino que basta con el sano deseo de fomentar lo que nos hace bien a todos.