Integración regional: del dicho al hecho

Ambicionada por igual por todos los países del orbe, porque en el mundo actual ya no hay posibilidades de comercio, de acuerdos, de desarrollo tecnológico, e incluso de defensa y similares, negociada individualmente. No conocemos político alguno que no elogie la idea de la integración regional, aunque discrepen con algunos aspectos.
Los bloques económicos, como el MERCOSUR, Unión Europea, Grupo Andino y similares, son los más influyentes en el mercado internacional y los que logran para sus países integrantes las mayores ventajas.
Los tratados de Libre Comercio, tradicional forma de acordar ventajas recíprocas entre dos países, están hoy día en la mayoría de los casos sujetos a la opinión y la autorización de los bloques regionales.
Tanto es así que uno de los factores que mas pesó cuando Uruguay tuvo oportunidad de firmar un Acuerdo de Libre comercio con los Estados Unidos fue la opinión del MERCOSUR al respecto y la posibilidad debió ser descartada a pesar de que incluso parte del gobernante  Frente Amplio era partidario de aprovechar las ventajas económicas que suponía el tratado.
Pero volviendo a la mentada integración, digamos que innegablemente se trata más de una ambición declamada,ambicionada y muy elogiada, pero que cuando vamos a la realidad tangible notamos que no tiene ningún asidero.
Es más, día a día surgen más trabas y mas violaciones a las disposiciones del Mercado Regional, sin que los países que las violan sufran sanción alguna.
Prueba de ello es lo que pasó con la clausura del puente por parte de los denominados “ambientalistas” de Gualeguaychú, durante años. También las medidas para la labor portuaria que está tomando Argentina y que afectan directamente a los puertos uruguayos, son una prueba de que lo que se escribe con la mano se borra con el codo.
Lejos están estas medidas del espíritu de integración regional, de todos los elogios y las manifestaciones de adhesión a la denominada “patria grande”. En realidad se trata de medidas proteccionistas que no hacen otra cosa que distanciar y “desintegrar” cualquier idea de unir.
En cambio algunos esfuerzos puntuales de verdadera integración, que los hay, son ignorados o al menos pocos conocidos. Tal es el caso de la integración en materia de infraestructura hospitalaria. En este sentido el puente de Paso de los Libres, entre las localidades argentinas ybrasileñas a uno y otro lado del río, han logrado complementarse y ambas poblaciones pueden acceder a posibilidades que de otra forma les sería casi imposible.
Es un buen ejemplo y merece ser estudiado. La salud es uno de los campos donde es posible avanzar en la integración real y concreta, cuando hay realmente deseos de integrarse en beneficio de las poblaciones locales y se es capaz de superar los intereses subrepticios, de las corporaciones que suelen moverse “debajo de la superficie” en la materia.
¡Ojalá aprendiéramos de ejemplos como este!

Ambicionada por igual por todos los países del orbe, porque en el mundo actual ya no hay posibilidades de comercio, de acuerdos, de desarrollo tecnológico, e incluso de defensa y similares, negociada individualmente. No conocemos político alguno que no elogie la idea de la integración regional, aunque discrepen con algunos aspectos.

Los bloques económicos, como el MERCOSUR, Unión Europea, Grupo Andino y similares, son los más influyentes en el mercado internacional y los que logran para sus países integrantes las mayores ventajas.

Los tratados de Libre Comercio, tradicional forma de acordar ventajas recíprocas entre dos países, están hoy día en la mayoría de los casos sujetos a la opinión y la autorización de los bloques regionales.

Tanto es así que uno de los factores que mas pesó cuando Uruguay tuvo oportunidad de firmar un Acuerdo de Libre comercio con los Estados Unidos fue la opinión del MERCOSUR al respecto y la posibilidad debió ser descartada a pesar de que incluso parte del gobernante  Frente Amplio era partidario de aprovechar las ventajas económicas que suponía el tratado.

Pero volviendo a la mentada integración, digamos que innegablemente se trata más de una ambición declamada,ambicionada y muy elogiada, pero que cuando vamos a la realidad tangible notamos que no tiene ningún asidero.

Es más, día a día surgen más trabas y mas violaciones a las disposiciones del Mercado Regional, sin que los países que las violan sufran sanción alguna.

Prueba de ello es lo que pasó con la clausura del puente por parte de los denominados “ambientalistas” de Gualeguaychú, durante años. También las medidas para la labor portuaria que está tomando Argentina y que afectan directamente a los puertos uruguayos, son una prueba de que lo que se escribe con la mano se borra con el codo.

Lejos están estas medidas del espíritu de integración regional, de todos los elogios y las manifestaciones de adhesión a la denominada “patria grande”. En realidad se trata de medidas proteccionistas que no hacen otra cosa que distanciar y “desintegrar” cualquier idea de unir.

En cambio algunos esfuerzos puntuales de verdadera integración, que los hay, son ignorados o al menos pocos conocidos. Tal es el caso de la integración en materia de infraestructura hospitalaria. En este sentido el puente de Paso de los Libres, entre las localidades argentinas ybrasileñas a uno y otro lado del río, han logrado complementarse y ambas poblaciones pueden acceder a posibilidades que de otra forma les sería casi imposible.

Es un buen ejemplo y merece ser estudiado. La salud es uno de los campos donde es posible avanzar en la integración real y concreta, cuando hay realmente deseos de integrarse en beneficio de las poblaciones locales y se es capaz de superar los intereses subrepticios, de las corporaciones que suelen moverse “debajo de la superficie” en la materia.

¡Ojalá aprendiéramos de ejemplos como este!