Interesante, pero no inédito

El buque alemán E-ship 1 llegó este jueves a la tarde al Puerto de Montevideo y su presencia fue anunciada como la del primer carguero del mundo impulsado por energía eólica y trajo a bordo 50 aerogeneradores para el Parque Peralta, en Tacuarembó, uno de los parques que producirá más energía eléctrica a partir del aprovechamiento del viento.
La empresa fabricante del buque, de enormes dimensiones, es la alemana Enercon.
Su principal característica es el uso del viento como sistema de propulsión.
Hasta aquí todo  bien,  incluso el aprovechamiento de la energía eólica que hace la embarcación le permite reducir notoriamente la cantidad de combustible fósil utilizado para su propulsión, al combinar la energía generada por una y otra fuente.
Sin embargo un lector avezado, de la página digital de “El Espectador”, una de las que dio la información, hacía ver que lo del primer buque carguero impulsado por el viento, es muy relativo, debido a que antes de difundirse el uso de la energía proveniente de los combustibles fósiles, todos los barcos del mundo, desde los primeros que se conocieron tenían como principal forma de propulsión el viento, en algunos casos complementado con la energía calorífica de la combustión del carbón. Fue de esta forma que transportaron todo lo que les interesaba en el mundo.
Lo que sucede es que hoy día los barcos exclusivamente veleros son totalmente ineficientes, depender únicamente del viento para movilizar una nave de gran porte  es una utopía sobre todo por la  lentitud que supone.
Sin embargo utilizar el viento como complemento, como el caso del carguero que ha llegado a Montevideo, contribuye en un alto grado a ahorrar combustible fósil.
La energía del viento tiene además otras grandes ventajas en materia de cuidado del medio ambiente, no tiene residuos, no vuelca al mar  elementos contaminantes, como lo hacen aquellos barcos que se mueven a  gasoil o similares.
Está todo bien, con el aprovechamiento de la energía eólica, pero no nos olvidemos que en otras épocas se lo ha hecho y luego fue descartado por las ventajas de los barcos movidos por combustibles fósiles.
Quizás hoy haya llegado la hora de volver a pensar en que no todo es rapidez y eficiencia y por lo tanto soluciones como las de este barco pueden ser muy interesantes.

El buque alemán E-ship 1 llegó este jueves a la tarde al Puerto de Montevideo y su presencia fue anunciada como la del primer carguero del mundo impulsado por energía eólica y trajo a bordo 50 aerogeneradores para el Parque Peralta, en Tacuarembó, uno de los parques que producirá más energía eléctrica a partir del aprovechamiento del viento.

La empresa fabricante del buque, de enormes dimensiones, es la alemana Enercon.

Su principal característica es el uso del viento como sistema de propulsión.

Hasta aquí todo  bien,  incluso el aprovechamiento de la energía eólica que hace la embarcación le permite reducir notoriamente la cantidad de combustible fósil utilizado para su propulsión, al combinar la energía generada por una y otra fuente.

Sin embargo un lector avezado, de la página digital de “El Espectador”, una de las que dio la información, hacía ver que lo del primer buque carguero impulsado por el viento, es muy relativo, debido a que antes de difundirse el uso de la energía proveniente de los combustibles fósiles, todos los barcos del mundo, desde los primeros que se conocieron tenían como principal forma de propulsión el viento, en algunos casos complementado con la energía calorífica de la combustión del carbón. Fue de esta forma que transportaron todo lo que les interesaba en el mundo.

Lo que sucede es que hoy día los barcos exclusivamente veleros son totalmente ineficientes, depender únicamente del viento para movilizar una nave de gran porte  es una utopía sobre todo por la  lentitud que supone.

Sin embargo utilizar el viento como complemento, como el caso del carguero que ha llegado a Montevideo, contribuye en un alto grado a ahorrar combustible fósil.

La energía del viento tiene además otras grandes ventajas en materia de cuidado del medio ambiente, no tiene residuos, no vuelca al mar  elementos contaminantes, como lo hacen aquellos barcos que se mueven a  gasoil o similares.

Está todo bien, con el aprovechamiento de la energía eólica, pero no nos olvidemos que en otras épocas se lo ha hecho y luego fue descartado por las ventajas de los barcos movidos por combustibles fósiles.

Quizás hoy haya llegado la hora de volver a pensar en que no todo es rapidez y eficiencia y por lo tanto soluciones como las de este barco pueden ser muy interesantes.