La compra de ómnibus, una necesidad imprescindible

El inicio del proceso de licitación correspondiente para la compra de ocho ómnibus por parte de la Intendencia de Salto, es una medida que se imponía para mantener el servicio en condiciones adecuadas.
Si algo ha sido el buque insignia de este gobierno departamental ha sido el boleto barato, medida que fuera prometida durante la campaña electoral y mantenida a rajatabla al menos hasta el momento por la administración Coutinho.
Obviamente que esto ha tenido un costo que hasta el momento la población no conoce, en cuanto a que no se sabe en qué medida será posible mantener la flota de ómnibus, con el mismo número y similar estado de los coches, salvo el obvio deterioro del uso continuado.
Por estos días se nota un avanzado deterioro en algunos de los coches. Es por eso que compartimos la decisión de Coutinho de proceder a la licitación  para la compra de ocho ómnibus.
Probablemente sea un número insuficiente de ómnibus, teniendo en cuenta que una vez se reinicien  las clases y todas las actividades normales del año lectivo, seguramente se tendrán que encarar nuevas demandas.
Es que la intensidad del servicio requiere de más coches y sobre todo del mantenimiento adecuado para someterlos a un uso intenso.
Si la apuesta es a mantener el boleto barato seguramente habrá que enfrentar también la mayor demanda que esto acarreará y por lo tanto la necesidad de extender el servicio a otros barrios que lo reclaman porque innegablemente se trata de un servicio sumamente popular y los coches repletos de usuarios, como hacía ya años que no se veía es hoy habitual en las calles de Salto.
Hay que tener en cuenta que en varios departamentos no hay un servicio de ómnibus, menos aún como empresa pública y por lo tanto, es necesario comprender que Salto tiene en este sentido una situación privilegiada.
Seguramente el proceso licitatorio tendrá que cumplir todas las etapas que una compra de esta naturaleza requiere, pero lo importante aquí es poder disponer de nuevos coches, acordes a las características del servicio que se brinda y de asegurarse que lleguen en tiempo y forma.
El importante costo que tiene una compra de estas características con los dineros públicos,  determina la necesidad de que se proceda con la mayor transparencia y cristalinidad.
Es por eso que se hace necesario tener la cautela y prudencia suficiente para aguardar a las mejores condiciones y las mejores ofertas que lleguen de parte de las empresas dedicadas a la venta de este tipo de coches.

El inicio del proceso de licitación correspondiente para la compra de ocho ómnibus por parte de la Intendencia de Salto, es una medida que se imponía para mantener el servicio en condiciones adecuadas.

Si algo ha sido el buque insignia de este gobierno departamental ha sido el boleto barato, medida que fuera prometida durante la campaña electoral y mantenida a rajatabla al menos hasta el momento por la administración Coutinho.

Obviamente que esto ha tenido un costo que hasta el momento la población no conoce, en cuanto a que no se sabe en qué medida será posible mantener la flota de ómnibus, con el mismo número y similar estado de los coches, salvo el obvio deterioro del uso continuado.

Por estos días se nota un avanzado deterioro en algunos de los coches. Es por eso que compartimos la decisión de Coutinho de proceder a la licitación  para la compra de ocho ómnibus.

Probablemente sea un número insuficiente de ómnibus, teniendo en cuenta que una vez se reinicien  las clases y todas las actividades normales del año lectivo, seguramente se tendrán que encarar nuevas demandas.

Es que la intensidad del servicio requiere de más coches y sobre todo del mantenimiento adecuado para someterlos a un uso intenso.

Si la apuesta es a mantener el boleto barato seguramente habrá que enfrentar también la mayor demanda que esto acarreará y por lo tanto la necesidad de extender el servicio a otros barrios que lo reclaman porque innegablemente se trata de un servicio sumamente popular y los coches repletos de usuarios, como hacía ya años que no se veía es hoy habitual en las calles de Salto.

Hay que tener en cuenta que en varios departamentos no hay un servicio de ómnibus, menos aún como empresa pública y por lo tanto, es necesario comprender que Salto tiene en este sentido una situación privilegiada.

Seguramente el proceso licitatorio tendrá que cumplir todas las etapas que una compra de esta naturaleza requiere, pero lo importante aquí es poder disponer de nuevos coches, acordes a las características del servicio que se brinda y de asegurarse que lleguen en tiempo y forma.

El importante costo que tiene una compra de estas características con los dineros públicos,  determina la necesidad de que se proceda con la mayor transparencia y cristalinidad.

Es por eso que se hace necesario tener la cautela y prudencia suficiente para aguardar a las mejores condiciones y las mejores ofertas que lleguen de parte de las empresas dedicadas a la venta de este tipo de coches.