La continuidad una decisión interesante

La continuidad de los titulares de cuatro ministerios al frente de los mismos, es una decisión madura e interesante del nuevo gobierno nacional, aunque no necesariamente compartida por la mayoría de los ciudadanos.
Tabaré Vázquez decidió mantener en funciones a cuatro de los 13 ministros de Mujica.
Eleuterio Fernández Huidobro, aún con el fuerte rechazo de gran parte del gobernante Frente Amplio y del sector de Mujica específicamente, debido a recientes declaraciones que cuestionaban el accionar de la Comisión de Derechos Humanos, ha sido ratificado al frente del Ministerio de Defensa Nacional, uno de los pilares de cualquier gobierno democrático.
El Ministro Eduardo Bonomi, cuya sustitución ha sido reiteradamente reclamada por algunos sectores de la oposición, seguirá en la conducción del Ministerio del Interior, cartera esencial en materia de seguridad y combate a la delincuencia.
Los otros dos ministros que continuarán en funciones cuentan con mayor apoyo de los sectores involucrados directamente en sus carteras.
El Ing. Agr. Tabaré Aguerre, Ministro de Ganadería Agricultura y Pesca, ha sabido llevar la temática de esta cartera a un sitial  pocas veces alcanzado. Si bien hay algunas voces que cuestionan  la política del MGAP, estas voces son las mínimas si las comparamos a las que se oían en otras ocasiones.
Finalmente Liliám Kechichián, integrante de la comunidad armenia, institución en la que incluso ha integrado los cuadros directivos, ha desarrollado al frente del Ministerio de Turismo una tarea que a juicio de la mayoría de los empresarios del sector, puede considerarse satisfactoria.
La continuidad de una línea de conducción en un ministerio, es aconsejable siempre y cuando demuestre aciertos. En caso contrario es oportuno proceder a intentar un cambio.
Pero sin lugar a dudas que cuando cambia el titular de un gobierno, como en este caso, lo habitual es que procure rodearse de su propia gente de confianza, hipotecando precisamente los beneficios de la continuidad  de una conducción acertada.
No ha sido este el caso y aunque no estamos en condiciones de evaluar la conducción de los restantes ministerios, podemos decir que el sólo hecho de haber decidido estas continuaciones, por encima de lo que conocemos como “reparto de cargos” de acuerdo a la cantidad de votos obtenida por cada sector, es de por si un indicio positivo.
Respaldar a quienes han demostrado aciertos o entendemos que así ha sido, es bueno para el país y por lo tanto para la ciudadanía y así debería de ser siempre.

La continuidad de los titulares de cuatro ministerios al frente de los mismos, es una decisión madura e interesante del nuevo gobierno nacional, aunque no necesariamente compartida por la mayoría de los ciudadanos.

Tabaré Vázquez decidió mantener en funciones a cuatro de los 13 ministros de Mujica.

Eleuterio Fernández Huidobro, aún con el fuerte rechazo de gran parte del gobernante Frente Amplio y del sector de Mujica específicamente, debido a recientes declaraciones que cuestionaban el accionar de la Comisión de Derechos Humanos, ha sido ratificado al frente del Ministerio de Defensa Nacional, uno de los pilares de cualquier gobierno democrático.

El Ministro Eduardo Bonomi, cuya sustitución ha sido reiteradamente reclamada por algunos sectores de la oposición, seguirá en la conducción del Ministerio del Interior, cartera esencial en materia de seguridad y combate a la delincuencia.

Los otros dos ministros que continuarán en funciones cuentan con mayor apoyo de los sectores involucrados directamente en sus carteras.

El Ing. Agr. Tabaré Aguerre, Ministro de Ganadería Agricultura y Pesca, ha sabido llevar la temática de esta cartera a un sitial  pocas veces alcanzado. Si bien hay algunas voces que cuestionan  la política del MGAP, estas voces son las mínimas si las comparamos a las que se oían en otras ocasiones.

Finalmente Liliám Kechichián, integrante de la comunidad armenia, institución en la que incluso ha integrado los cuadros directivos, ha desarrollado al frente del Ministerio de Turismo una tarea que a juicio de la mayoría de los empresarios del sector, puede considerarse satisfactoria.

La continuidad de una línea de conducción en un ministerio, es aconsejable siempre y cuando demuestre aciertos. En caso contrario es oportuno proceder a intentar un cambio.

Pero sin lugar a dudas que cuando cambia el titular de un gobierno, como en este caso, lo habitual es que procure rodearse de su propia gente de confianza, hipotecando precisamente los beneficios de la continuidad  de una conducción acertada.

No ha sido este el caso y aunque no estamos en condiciones de evaluar la conducción de los restantes ministerios, podemos decir que el sólo hecho de haber decidido estas continuaciones, por encima de lo que conocemos como “reparto de cargos” de acuerdo a la cantidad de votos obtenida por cada sector, es de por si un indicio positivo.

Respaldar a quienes han demostrado aciertos o entendemos que así ha sido, es bueno para el país y por lo tanto para la ciudadanía y así debería de ser siempre.