La crueldad de las guerras y lo que es posible de atemperar

LIBYA-CARICATURESEn momentos en que el mundo asiste a la instalación de un nuevo conflicto bélico, que como todos dejará dolor y miseria, sobre todo entre los que menos tienen, es importante saber que también hay instituciones que trabajan en la reparación de estas situaciones.

El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) lucha contra las minas y armas de pequeño calibre. Es la principal agencia de la ONU que trabaja en materia del impacto socioeconómico a largo plazo de las minas terrestres y de los explosivos que se usan en las guerras. La presencia de esos explosivos, además de matar y mutilar a cientos de personas por año, restringe el acceso a las áreas públicas, limita la disponibilidad de la tierra para la agricultura y previene hacer reparaciones a las infraestructuras, entorpeciendo la distribución de bienes y servicios públicos. El PNUD da también asistencia a más de 20 países para reducir la cantidad de armas en circulación y apoya iniciativas políticas para asegurar que el control de las armas de pequeño calibre y ligeras (APAL) sea parte de los planes de desarrollo en los ámbitos internacional, regional y nacional.

El PNUD juega un papel importante en la promoción del estado de derecho en los países en conflicto y en post conflicto. El estado de derecho consiste en proveer justicia y seguridad, tratar las violaciones de los derechos humanos y promover la reconciliación.

El PNUD trabaja con la policía, los jueces, los fiscales, las autoridades civiles y las  organizaciones para garantizar la seguridad del Estado y sus ciudadanos, logra esto mediante la asistencia técnica en varias áreas, entre ellas: Diálogo político sobre justicia y seguridad, Reforma de política, Entrenamientos sobre derechos humanos y estado de derecho

Sin lugar a dudas que lo ideal es evitar los conflictos o mejor dicho que éstos se resuelvan mediante el diálogo pacífico y no el empleo de las armas, pero cuando las guerras ya se han desencadenado, porque la razón y el diálogo han fracasado, es importante que alguien se aboque a tratar de disminuir el daño emanado de esas guerras demenciales.