La devolución del excedente del FONASA

Desde que se manejó la posibilidad de que el gobierno nacional se quedara con el dinero que recaudó en un primer momento,  dijimos que sería un atropello. Quedarse con el dinero aportado en exceso por los contribuyentes al FONASA sería inadmisible desde todo punto de vista.
En buen romance, es quedarse con el vuelto. Es algo así como si alguien pagara un impuesto de mil  pesos con un billete de dos mil y el Estado decidiera que se queda con el vuelto.
Desde la legalidad, en primer lugar ningún impuesto debiera ser retroactivo. Vale decir que quedarse con el dinero que cobró en exceso, este año y legislar luego para no devolverlo como corresponde, es inadmisible desde todo punto de vista.
Siempre desde el punto de vista legal, quedarse con el dinero excedente desde el año próximo en delante, necesitaría un soporte legal, ya sea una ley u otra forma similar, que establezca las condiciones desde la aprobación de la medida en delante.
Pero lo que nos mueve hoy, es más que nada los detalles que han trascendido sobre los montos devueltos por excedente de pago del FONASA. Se afirma que el promedio fue de 12.000  pesos y se devolvieron algo así como miles de  excedentes, según se señala del “quintil” más rico de la ciudadanía. Incluso se ha sostenido que hubo al menos dos casos en que se devolvió hasta ¡un millón de pesos!
En primer lugar, dudamos mucho que el promedio de devolución haya alcanzado los 12 mil pesos, porque conocemos muchos casos en que se devolvió 1.500 a 2.000 pesos.
Lo segundo, asumiendo que hubiera casos en que la devolución fuera de un millón de pesos (algo así como 50 mil dólares), cabe preguntarse ¿quien hizo tan mal los cálculos para cobrar 50 mil dólares demás en el año? Al  mismo tiempo cabe preguntarse ¿qué sueldos ganan estas personas?, porque incluso se dice que son tanto del área pública, como privada. Si por “error de cálculo” se le cobraron 50 mil dólares más y teniendo en cuenta que lo que se tributa en FONASA es un porcentaje relativamente bajo del salario, es de imaginarse el monto de éste.
Por último. No debe perderse de vista el hecho que una cosa es quedarse con los míseros pesos de quien por allí reúne 30 mil pesos mensuales entre un par de trabajos (que en caso de alquilar una casa de medianas condiciones le lleva casi la mitad) , que con los 50 mil dólares de quien seguramente esta suma no le movería un pelo.
En este aspecto creemos que debe apuntarse, si se habla de equidad, de deseo de repartir mejor la torta y remunerar mejor, entonces lo justo sería que quien gana sueldos astronómicos – al menos para el país – aporte más, pero siempre jugando con reglas claras, conocidas de antemano y justas.
Lo demás, la improvisación, aún cuando el fin fuera bueno, no es de recibo.
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Desde que se manejó la posibilidad de que el gobierno nacional se quedara con el dinero que recaudó en un primer momento,  dijimos que sería un atropello. Quedarse con el dinero aportado en exceso por los contribuyentes al FONASA sería inadmisible desde todo punto de vista.

En buen romance, es quedarse con el vuelto. Es algo así como si alguien pagara un impuesto de mil  pesos con un billete de dos mil y el Estado decidiera que se queda con el vuelto.

Desde la legalidad, en primer lugar ningún impuesto debiera ser retroactivo. Vale decir que quedarse con el dinero que cobró en exceso, este año y legislar luego para no devolverlo como corresponde, es inadmisible desde todo punto de vista.

Siempre desde el punto de vista legal, quedarse con el dinero excedente desde el año próximo en delante, necesitaría un soporte legal, ya sea una ley u otra forma similar, que establezca las condiciones desde la aprobación de la medida en delante.

Pero lo que nos mueve hoy, es más que nada los detalles que han trascendido sobre los montos devueltos por excedente de pago del FONASA. Se afirma que el promedio fue de 12.000  pesos y se devolvieron algo así como miles de  excedentes, según se señala del “quintil” más rico de la ciudadanía. Incluso se ha sostenido que hubo al menos dos casos en que se devolvió hasta ¡un millón de pesos!

En primer lugar, dudamos mucho que el promedio de devolución haya alcanzado los 12 mil pesos, porque conocemos muchos casos en que se devolvió 1.500 a 2.000 pesos.

Lo segundo, asumiendo que hubiera casos en que la devolución fuera de un millón de pesos (algo así como 50 mil dólares), cabe preguntarse ¿quien hizo tan mal los cálculos para cobrar 50 mil dólares demás en el año? Al  mismo tiempo cabe preguntarse ¿qué sueldos ganan estas personas?, porque incluso se dice que son tanto del área pública, como privada. Si por “error de cálculo” se le cobraron 50 mil dólares más y teniendo en cuenta que lo que se tributa en FONASA es un porcentaje relativamente bajo del salario, es de imaginarse el monto de éste.

Por último. No debe perderse de vista el hecho que una cosa es quedarse con los míseros pesos de quien por allí reúne 30 mil pesos mensuales entre un par de trabajos (que en caso de alquilar una casa de medianas condiciones le lleva casi la mitad) , que con los 50 mil dólares de quien seguramente esta suma no le movería un pelo.

En este aspecto creemos que debe apuntarse, si se habla de equidad, de deseo de repartir mejor la torta y remunerar mejor, entonces lo justo sería que quien gana sueldos astronómicos – al menos para el país – aporte más, pero siempre jugando con reglas claras, conocidas de antemano y justas.

Lo demás, la improvisación, aún cuando el fin fuera bueno, no es de recibo.