La Escuela como el segundo hogar

Quienes tuvimos oportunidad de concurrir a la escuela durante todo el día, en un sistema similar a lo que hoy es la Escuela de Tiempo Completo, sabemos que esta mayor dedicación horaria da muy buenos frutos, porque la escuela en buena medida se transforma en aquello de segundo hogar.
Es difícil que un chico que pasa prácticamente todo el día en la escuela no se abra en algún momento a ser receptivo al conocimiento y al aprendizaje que debe recibir a esta altura de la vida.
Pero al mismo tiempo digamos que la sola convivencia en un buen ambiente educativo va moldeando la personalidad y los valores del educando.
Recuperar los valores que trasmitió siempre la escuela pública uruguaya es una de las tareas imprescindibles cuando a diario vemos que aquellos se han perdido totalmente, al punto que hoy ya no existe código alguno.
Ayer veinte escuelas salteñas comenzaron las actividades concretas con los niños, dentro del programa denominado “Verano Educativo”, destinado a atender a los escolares durante el período de vacaciones.
Este plan  con otro nombre (Verano Solidario) se comenzó a poner en práctica hace varios años atrás, entendemos que con todo acierto, porque es una iniciativa que sirve de contención para los niños que de otra forma deambulan ociosos por las calles.
El programa que se ha ido perfeccionando hoy ofrece no sólo actividades recreativas, que son muy acertadas, sino que también se aprovechan para inculcar conocimientos y trasmitir valores desde otras perspectivas de la vida comunitaria.
La idea recibida y defendida por unanimidad por todos los partidos políticos, de llevar a todas las escuelas del país a un sistema de “tiempo completo”, en el que el niño almuerza en la escuela y permanece en ella hasta media tarde, es una idea acertada, y paulatinamente el número de centros escolares que son llevadas a este sistema, va creciendo.
Este ambicioso proyecto tiene un costo muy importante, porque no sólo se trata de la extensión de las horas docentes, sino también de la adecuación edilicia, dado que aquellas escuelas que albergan dos turnos, matutino y vespertino, deben adecuarse para recibir a todo el alumnado en un solo turno.
Pero ninguna inversión tan justificada como la que se hace en educación, cuando es debidamente planificada y estudiada para asegurar su acierto, como en este caso.
Para evaluar debidamente el resultado de la inversión seguramente deberemos esperar algunas años, cuando estos niños se transformen en jóvenes y sean la base de las nuevas generaciones de uruguayos.
Ojalá la imagen que hayan recibido de la escuela pública es que realmente haya sido su segundo hogar.

Quienes tuvimos oportunidad de concurrir a la escuela durante todo el día, en un sistema similar a lo que hoy es la Escuela de Tiempo Completo, sabemos que esta mayor dedicación horaria da muy buenos frutos, porque la escuela en buena medida se transforma en aquello de segundo hogar.

Es difícil que un chico que pasa prácticamente todo el día en la escuela no se abra en algún momento a ser receptivo al conocimiento y al aprendizaje que debe recibir a esta altura de la vida.

Pero al mismo tiempo digamos que la sola convivencia en un buen ambiente educativo va moldeando la personalidad y los valores del educando.

Recuperar los valores que trasmitió siempre la escuela pública uruguaya es una de las tareas imprescindibles cuando a diario vemos que aquellos se han perdido totalmente, al punto que hoy ya no existe código alguno.

Ayer veinte escuelas salteñas comenzaron las actividades concretas con los niños, dentro del programa denominado “Verano Educativo”, destinado a atender a los escolares durante el período de vacaciones.

Este plan  con otro nombre (Verano Solidario) se comenzó a poner en práctica hace varios años atrás, entendemos que con todo acierto, porque es una iniciativa que sirve de contención para los niños que de otra forma deambulan ociosos por las calles.

El programa que se ha ido perfeccionando hoy ofrece no sólo actividades recreativas, que son muy acertadas, sino que también se aprovechan para inculcar conocimientos y trasmitir valores desde otras perspectivas de la vida comunitaria.

La idea recibida y defendida por unanimidad por todos los partidos políticos, de llevar a todas las escuelas del país a un sistema de “tiempo completo”, en el que el niño almuerza en la escuela y permanece en ella hasta media tarde, es una idea acertada, y paulatinamente el número de centros escolares que son llevadas a este sistema, va creciendo.

Este ambicioso proyecto tiene un costo muy importante, porque no sólo se trata de la extensión de las horas docentes, sino también de la adecuación edilicia, dado que aquellas escuelas que albergan dos turnos, matutino y vespertino, deben adecuarse para recibir a todo el alumnado en un solo turno.

Pero ninguna inversión tan justificada como la que se hace en educación, cuando es debidamente planificada y estudiada para asegurar su acierto, como en este caso.

Para evaluar debidamente el resultado de la inversión seguramente deberemos esperar algunas años, cuando estos niños se transformen en jóvenes y sean la base de las nuevas generaciones de uruguayos.

Ojalá la imagen que hayan recibido de la escuela pública es que realmente haya sido su segundo hogar.







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