La función policial bien ejercida

Fue lamentable, si es así como lo relata el Sr. pero… el hijo…  ¿qué hace?.  Nunca estuvo procesado pero cuál es su vida diariamente?”.
«Hay que tener en cuenta que allanamientos no se hacen en todas las casas… por algo lo hicieron, sin que eso le de derecho a la policía a llevarse cosas que no correspondan como prueba y menos utilizar la función para apoderarse de cosas que no son de su propiedad”.
«Se debería aclarar bien los tantos por el honor de la Policía y tranquilidad de la ciudadanía que les paga (poco, pero es lo que hay valor)”.
«El Jefe de Policía debería aclarar y el Juez también, para eso representan a la sociedad…”

El precedente correo electrónico, recibido con motivo de la denuncia realizada por un ciudadano a quien la Policía le allanó su domicilio en barrio Don Atilio, resume con mucha simplicidad la situación en torno a la denuncia.
En estos casos es bueno, en primer lugar que la comunidad tenga conocimiento de los hechos que se denuncian. Pero además que tenga conocimiento pormenorizado de lo actuado por la Justicia y las conclusiones de la misma.
Hay que entender que en esto, la denuncia es una de las campanas, una versión de los hechos y nadie racionalmente en sus cabales contaría la parte que no lo favorece de la historia, sino que se remite siempre a contar la parte de la película que quiere mostrar.
Por lo tanto, es papel de la Justicia investigar para determinar en qué medida se ajusta a la realidad de los hechos.
En la hipótesis de que se hubieran registrado tal como se denuncian, no cabe duda de las responsabilidades. Obviamente que es el rol de la Justicia determinarlo. Nos preocupa más, lo referente al médico forense, dado que éste cumple un papel esencial en la defensa de los derechos de los ciudadanos.
Mucho hemos oído insistentemente de que la Policía necesita un marco “adecuado” para desempeñar su función sintiéndose respaldada y debidamente apoyada. Totalmente de acuerdo, siempre y cuando por respaldo no se entienda tapar las cosas que se hacen al margen de la ley, los abusos y/o excesos…
No estamos opinando concretamente sobre el hecho denunciado, sino sobre las generalidades de la función policial, algo obviamente mucho más delicado que lo que suele conocerse a la luz pública, porque no se puede ignorar el nivel de gravedad que alcanza hoy la delincuencia.
Pero actuar con la mayor firmeza, totalmente dentro de la ley, es la mejor forma de contribuir a que la policía sea respetada y respetable, especialmente por la comunidad, cuyas leyes debe hacer cumplir la Justicia, con apoyo policial.