La hora del carnaval

La actividad de febrero está dominada por el carnaval, aunque este año el calendario nos indique que la fecha “oficial  es 3 y 4 de marzo. Se trata de una  fiesta popular que goza de un atractivo tan grande en la población que a veces resulta difícil de entender.
Ninguna otra fiesta popular es capaz de atraer tanta gente, de todas las clases sociales como el carnaval y esto no sucede sólo en el Uruguay, sino en el mundo entero.
Quienes durante años pretendieron “explicar” el atractivo del carnaval argumentando exclusivamente que se daba por ser una fiesta gratuita, hoy están despistados, debido a que en Salto la fiesta ha dejado de ser gratuita en su mayor parte y sin embargo sigue teniendo una gran atracción en la población que durante los desfiles desborda la zona céntrica.
Durante esta fiesta existe cierta licencia para que las bromas que se mofan generalmente de los hombres públicos, autoridades y políticos, y muchas veces las chanzas y bromas tienen un objetivo que va más allá de las bromas.
En alguna ocasión hubo más de uno de los tomados como “blancos” de estas bromas carnavalescas que se molestó por ello.
En nuestra opinión, entendemos que el carnaval debe ser tomado como tal, las críticas y las acusaciones incluso, no pueden ser tomadas como si fueran realmente  acusaciones serias, responsables y bien fundadas, porque no sería ese el ámbito adecuado para formularlas. Lo que allí se dice tiene por objeto esencial el humor y no la crítica seria y debidamente argumentada.
En cambio es necesario tomar el carnaval como una instancia en que el pueblo por algunas horas al menos deja de lado sus preocupaciones cotidianas, para salir a divertirse a tomar parte de la farándula y esto es sumamente positivo.
La cuestión es por lo tanto saber encaminar la fiesta, encarrilar los desbordes, evitar los excesos y sobre todo cuidar que todo se desarrolle dentro de la normalidad para que la fiesta no se transforme en algo desagradable.
Seguramente que conjuntamente con el fútbol, el carnaval constituye una de las grandes pasiones del pueblo uruguayo. Sólo de esta forma se explica que el uruguayo sea el carnaval más largo del mundo, contradiciendo algún concepto que anda por allí sosteniendo que los uruguayos somos “grises y melancólicos”.
Por estos días Salto vive ya el clima de carnaval y seguramente en el mes que se ha iniciado será esta la actividad preoponderante en el pueblo uruguayo.

La actividad de febrero está dominada por el carnaval, aunque este año el calendario nos indique que la fecha “oficial  es 3 y 4 de marzo. Se trata de una  fiesta popular que goza de un atractivo tan grande en la población que a veces resulta difícil de entender.

Ninguna otra fiesta popular es capaz de atraer tanta gente, de todas las clases sociales como el carnaval y esto no sucede sólo en el Uruguay, sino en el mundo entero.

Quienes durante años pretendieron “explicar” el atractivo del carnaval argumentando exclusivamente que se daba por ser una fiesta gratuita, hoy están despistados, debido a que en Salto la fiesta ha dejado de ser gratuita en su mayor parte y sin embargo sigue teniendo una gran atracción en la población que durante los desfiles desborda la zona céntrica.

Durante esta fiesta existe cierta licencia para que las bromas que se mofan generalmente de los hombres públicos, autoridades y políticos, y muchas veces las chanzas y bromas tienen un objetivo que va más allá de las bromas.

En alguna ocasión hubo más de uno de los tomados como “blancos” de estas bromas carnavalescas que se molestó por ello.

En nuestra opinión, entendemos que el carnaval debe ser tomado como tal, las críticas y las acusaciones incluso, no pueden ser tomadas como si fueran realmente  acusaciones serias, responsables y bien fundadas, porque no sería ese el ámbito adecuado para formularlas. Lo que allí se dice tiene por objeto esencial el humor y no la crítica seria y debidamente argumentada.

En cambio es necesario tomar el carnaval como una instancia en que el pueblo por algunas horas al menos deja de lado sus preocupaciones cotidianas, para salir a divertirse a tomar parte de la farándula y esto es sumamente positivo.

La cuestión es por lo tanto saber encaminar la fiesta, encarrilar los desbordes, evitar los excesos y sobre todo cuidar que todo se desarrolle dentro de la normalidad para que la fiesta no se transforme en algo desagradable.

Seguramente que conjuntamente con el fútbol, el carnaval constituye una de las grandes pasiones del pueblo uruguayo. Sólo de esta forma se explica que el uruguayo sea el carnaval más largo del mundo, contradiciendo algún concepto que anda por allí sosteniendo que los uruguayos somos “grises y melancólicos”.

Por estos días Salto vive ya el clima de carnaval y seguramente en el mes que se ha iniciado será esta la actividad preoponderante en el pueblo uruguayo.