La Legalización de la marihuana

A través de uno de  nuestros colaboradores habituales, hemos recibido esta nota. Tratándose de un tema de mucha relevancia y actualidad, entendimos importante transcribirla, al tiempo que agradecemos el aporte.

“He visto en los argumentos en favor de la legalización de la marihuana y, lo confieso, me ha inundado una enorme desazón. El tema se ha ideologizado, gran error. Argumentos cortos y veraces, para que el tema se discuta con seriedad y sin demagogia.

La marihuana no es una droga blanda; al contrario, quien la consume para sustituir otro tipo de drogas no logra nada a cambio sino que volver a la anterior. La marihuana produce en el consumidor trastornos depresivos de tipo mayor y en un país como el nuestro se elevan las tasas de suicidio. La marihuana es 17 veces más cancerígena que el tabaco; si sumamos que el fumador de marihuana es también tabaquista, saque Ud. sus propias conclusiones. La marihuana produce en el sexo masculino azospermia, o sea disminución en el numero de espermatozoides, como conclusión habrá más hombres estériles. Está demostrado científicamente que la marihuana desarrolla esquizofrenia en personas biológicamente predispuestas, tal vez la enfermedad psiquiátricamente más devastadora. La marihuana genera un síndrome de desmotivación crónica, falta de interés por las cosas de la vida, muy bajo rendimiento intelectual, etc. En la Universidad de Pitsburgh aprendí de especialistas en el tema que un adolescente que repite 3° de liceo por dos o tres veces, hasta demostrarse lo contrario es un fumador de marihuana, y les aseguro que es así.

El tema es tratado por personas no expertas, pero aún lo más triste es que hayan médicos que la defiendan. Es increíble como el sistema político de nuestro país accede por las medidas más fáciles, impresiona la falta de imaginación para tratar un tema que destruye a nuestra juventud. Del 70 al 80 por ciento de los fumadores de marihuana desarrollan -como ya lo dije- `Depresión Mayor`, otro porcentaje enorme de ellos sufre algún tipo de desorden por ansiedad, y así podemos seguir sumando. La cuestión del daño mínimo es una falacia biológica, por una cuestión muy compleja de los diferentes tipos de receptores cerebrales de cada individuo (da para una gigantesca discusión del punto de vista neurobiológico).

No hay que dejarse engañar, Uruguay dejó 200.000 fumadores menos por una intensa campaña contra el tabaco, y el mundo nos mira con admiración por eso. En todos los lugares del mundo en que esta droga pesada fue legalizada, su consumo como mínimo se duplicó”.

Dr. Guillermo Castro Quintela, Jefe de Psiquiatría H. Británico