La ley de Vagancia

El alcalde de Punta del Este confirmó que por tercer año consecutivo se habrá de aplicar la ley de Vagancia y Mendicidad en la ciudad.

Cuando comenzó a aplicarse esta norma fue severamente controvertida, dado que en algunos ámbitos se entendía que era inconstitucional prohibir la circulación de un ciudadano en el país.

Sin embargo se contó, con el respaldo de una magistrada, la Dra. Adriana Graziuso, que permite la detención de personas sorprendidas en actitudes que despiertan la sospecha de la Policía, a la vez que pueden ser indagados quienes no residen en la zona .

Si no pueden demostrar que llegaron con el fin de trabajar, pueden ser incluso alejados de la zona.

El alcalde de la ciudad de Punta del Este, Martín Laventure, explicó que «esta política cuenta con el respaldo institucional, con el respaldo de la gente, porque apunta fundamentalmente a la prevención y en ese sentido ese ha sido un largo reclamo de todos. Y por suerte se ha comenzado a trabajar de esta manera».

Más allá que la aplicación de la ley corresponde a la Policía, el Municipio de la ciudad colabora con el papel de vigilancia y para ello colaboran inspectores de tránsito o inspectores de higiene departamentales, con la obligación de actuar «en la medida que sirva para prevenir» o denunciar a la Policía si amerita.

«Creo que poco a poco se está tomando conciencia desde el Ministerio [del Interior], desde el Poder Ejecutivo, de la importancia que tiene preservar la seguridad en todo el país (…) En Punta del Este, o en los destinos turísticos, tiene el agregado de lo que afectaría la inversión o lo que afectaría cualquier incidente que generara algún tipo de problema por su repercusión», dijo Laventure.

El Ministerio del Interior ha invertido en cámaras filmadoras de alta tecnología, patrulleros con rastreador GPS y 40 motos más para Punta del Este en la temporada que se avecina y seguramente nadie puede cuestionar esta inversión.

Ahora bien es de esperar que los demás destinos turísticos tengan el mismo tratamiento, en la medida que corresponde. Esto es, siempre y cuando la Policía no se valga de estas atribuciones para cometer arbitrariedades.

En Salto el tema de la seguridad en los lugares turísticos también se ha ido deteriorando.

En Termas del Daymán la seguridad se ha ido perdiendo. Hoy son frecuentes las raterías, incluso de elementos menores y esto va dañando notoriamente la imagen del lugar.

Es importante que se recupere a tiempo.