La lucha contra el alcohol

El Poder Ejecutivo acaba de remitir al Parlamento un proyecto que regularía el consumo y la venta de bebidas alcohólicas.
Nadie puede ignorar que el alcoholismo, en diferentes grados es el mayor problema de consumo de drogas problemáticas en la sociedad uruguaya.
En mayor o menor grado, el consumo excesivo de alcohol comienza en la adolescencia, cuando no en la niñez y luego goza de un “status” privilegiado en el seno de la sociedad. Al punto que es casi un concepto social que quien es adicto a las restantes drogas, así sea marihuana, es considerado como mínimo un “consumidor”, término que de por si ya tiene una pesada carga social. Ni que hablar cuando se trata de consumidores de drogas más pesadas, que pasan a ser adictos …(cocaína, pasta base, ácido etc….)
En cambio el alcohólico no pasa de ser un “borracho” y en la sociedad es considerado esto más como una falta, que como una enfermedad o lisa y llanamente un vicio por consumo de droga.
Como sucede con las restantes drogas detrás del alcohol también hay grandes intereses, algunos legítimos y legales -no por eso inofensivos – y el tema pasa también por tomar cartas en el asunto para que no haya excesos.
Es sabido que en la mayoría de los accidentes de tránsito está presente el alcohol, porque es obvio que éste aumenta el riesgo de accidentes, sin embargo no siempre trasciende el resultado de las espirometrías, aunque es sabido que hoy por ley debe hacerse en todo accidente de gravedad.
El gobierno anuncia medidas con este proyecto que apuntan precisamente a un mayor control, no más venta de bebidas alcohólicas después de las 22 horas -nada impide que se las compre antes – no todo el mundo podrá venderlas, porque para eso necesitará una licencia que requiere determinadas exigencias para obtenerla.
Por último, no se puede ignorar que el éxito de las medidas que se anuncian y con las que se intenta poner límites al consumo de alcohol, depende sustancialmente de la fiscalización posterior.
Una de las faltas que se establecen en la anunciada Ley de Faltas es el consumo abusivo de alcohol en la vía pública. Se trata de una de las faltas que podrán ser pendas con trabajo social, el que de no cumplirse determinará -según la ley – que el infractor deba pagar con prisión su falta.
En definitiva, se trata de asumir que lo que corresponde es entender que el consumo excesivo  o abusivo de alcohol es tan contraproducente como el uso de cualqueir otra droga.
Seamos conscientes y razonables. Es bueno disfrutar de una bebida en una fiesta familiar, pero no en exceso que pueda llevarnos a consecuencias trágicas para nosotros o para alguna otra persona.
Por el bien de todos, entendámoslo de una buena vez.

El Poder Ejecutivo acaba de remitir al Parlamento un proyecto que regularía el consumo y la venta de bebidas alcohólicas.

Nadie puede ignorar que el alcoholismo, en diferentes grados es el mayor problema de consumo de drogas problemáticas en la sociedad uruguaya.

En mayor o menor grado, el consumo excesivo de alcohol comienza en la adolescencia, cuando no en la niñez y luego goza de un “status” privilegiado en el seno de la sociedad. Al punto que es casi un concepto social que quien es adicto a las restantes drogas, así sea marihuana, es considerado como mínimo un “consumidor”, término que de por si ya tiene una pesada carga social. Ni que hablar cuando se trata de consumidores de drogas más pesadas, que pasan a ser adictos …(cocaína, pasta base, ácido etc….)

En cambio el alcohólico no pasa de ser un “borracho” y en la sociedad es considerado esto más como una falta, que como una enfermedad o lisa y llanamente un vicio por consumo de droga.

Como sucede con las restantes drogas detrás del alcohol también hay grandes intereses, algunos legítimos y legales -no por eso inofensivos – y el tema pasa también por tomar cartas en el asunto para que no haya excesos.

Es sabido que en la mayoría de los accidentes de tránsito está presente el alcohol, porque es obvio que éste aumenta el riesgo de accidentes, sin embargo no siempre trasciende el resultado de las espirometrías, aunque es sabido que hoy por ley debe hacerse en todo accidente de gravedad.

El gobierno anuncia medidas con este proyecto que apuntan precisamente a un mayor control, no más venta de bebidas alcohólicas después de las 22 horas -nada impide que se las compre antes – no todo el mundo podrá venderlas, porque para eso necesitará una licencia que requiere determinadas exigencias para obtenerla.

Por último, no se puede ignorar que el éxito de las medidas que se anuncian y con las que se intenta poner límites al consumo de alcohol, depende sustancialmente de la fiscalización posterior.

Una de las faltas que se establecen en la anunciada Ley de Faltas es el consumo abusivo de alcohol en la vía pública. Se trata de una de las faltas que podrán ser pendas con trabajo social, el que de no cumplirse determinará -según la ley – que el infractor deba pagar con prisión su falta.

En definitiva, se trata de asumir que lo que corresponde es entender que el consumo excesivo  o abusivo de alcohol es tan contraproducente como el uso de cualqueir otra droga.

Seamos conscientes y razonables. Es bueno disfrutar de una bebida en una fiesta familiar, pero no en exceso que pueda llevarnos a consecuencias trágicas para nosotros o para alguna otra persona.

Por el bien de todos, entendámoslo de una buena vez.