La misión sigue en pie

Veinte años atrás, la Asamblea General de Naciones Unidas proclamó el 16 de septiembre Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono, para conmemorar el día en que se firmó en Montreal, en 1987, el Protocolo relativo a las sustancias que agotan la capa de ozono.

Se invitó a todos los Estados a que dedicaran ese Día a la promoción de actividades relacionadas con los objetivos del Protocolo y sus enmiendas. La capa de ozono, que es una capa frágil de gas, protege a la Tierra de la parte nociva de los rayos solares, y por consiguiente, ayuda a preservar la vida en el planeta.

La eliminación de los usos controlados de sustancias que agotan el ozono y las reducciones conexas no solo han ayudado a proteger la capa de ozono para la generación actual y las venideras, sino que también han contribuido enormemente a las iniciativas mundiales dirigidas a hacer frente al cambio climático; asimismo, han protegido la salud humana y los ecosistemas reduciendo la radiación ultravioleta dañina que llega a la Tierra.

El tema de la celebración de este año es «Protección de la capa de ozono: la misión sigue en pie». Hasta el presente el Protocolo de Montreal relativo a las sustancias que agotan la capa de ozono ha logrado cumplir algunos de sus objetivos de eliminación de sustancias que agotan el ozono. Gracias a sus actividades, está disminuyendo la abundancia de sustancias que agotan el ozono en la atmósfera y se prevé que la capa de ozono se recupere hacia mediados de este siglo.

Sin embargo, siguen existiendo retos para la eliminación de esas sustancias.

Es en nuestro país aún no se ha tomado el desafío como algo verdaderamente importante, quizás porque el desarrollo industrial, uno de los factores indicados como más nocivos para la capa de ozono, está aún en pañales en el Uruguay.

De todas formas, falta información y sobre todo formación en cuanto a que debemos hacer para ayudar a proteger la capa de ozono y sobre todo que debemos evitar con el mismo objetivo.

Hablar de la capa de ozono hoy en nuestro país es hablar de algo lejano, ajeno a nosotros, al menos así lo siente la mayor parte de la población, lejos estamos aún de asumir que somos parte del universo y por lo tanto todo lo que en él sucede nos afecta y es nuestra responsabilidad preservar la naturaleza tal como la recibimos.

Por simple que parezca este desafío en una misión ética y moral ineludible, si realmente nos preocupa el mundo de nuestros descendientes, como preocupó también a nuestros antecesores el mundo que nos legaron.

einte años atrás, la Asamblea General de Naciones Unidas proclamó el 16 de septiembre Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono, para conmemorar el día en que se firmó en Montreal, en 1987, el Protocolo relativo a las sustancias que agotan la capa de ozono.
Se invitó a todos los Estados a que dedicaran ese Día a la promoción de actividades relacionadas con los objetivos del Protocolo y sus enmiendas. La capa de ozono, que es una capa frágil de gas, protege a la Tierra de la parte nociva de los rayos solares, y por consiguiente, ayuda a preservar la vida en el planeta.
La eliminación de los usos controlados de sustancias que agotan el ozono y las reducciones conexas no solo han ayudado a proteger la capa de ozono para la generación actual y las venideras, sino que también han contribuido enormemente a las iniciativas mundiales dirigidas a hacer frente al cambio climático; asimismo, han protegido la salud humana y los ecosistemas reduciendo la radiación ultravioleta dañina que llega a la Tierra.
El tema de la celebración de este año es «Protección de la capa de ozono: la misión sigue en pie». Hasta el presente el Protocolo de Montreal relativo a las sustancias que agotan la capa de ozono ha logrado cumplir algunos de sus objetivos de eliminación de sustancias que agotan el ozono. Gracias a sus actividades, está disminuyendo la abundancia de sustancias que agotan el ozono en la atmósfera y se prevé que la capa de ozono se recupere hacia mediados de este siglo.
Sin embargo, siguen existiendo retos para la eliminación de esas sustancias.
Es en nuestro país aún no se ha tomado el desafío como algo verdaderamente importante, quizás porque el desarrollo industrial, uno de los factores indicados como más nocivos para la capa de ozono, está aún en pañales en el Uruguay.
De todas formas, falta información y sobre todo formación en cuanto a que debemos hacer para ayudar a proteger la capa de ozono y sobre todo que debemos evitar con el mismo objetivo.
Hablar de la capa de ozono hoy en nuestro país es hablar de algo lejano, ajeno a nosotros, al menos así lo siente la mayor parte de la población, lejos estamos aún de asumir que somos parte del universo y por lo tanto todo lo que en él sucede nos afecta y es nuestra responsabilidad preservar la naturaleza tal como la recibimos.
Por simple que parezca este desafío en una misión ética y moral ineludible, si realmente nos preocupa el mundo de nuestros descendientes, como preocupó también a nuestros antecesores el mundo que nos legaron.






El tiempo

Ediciones anteriores

diciembre 2018
L M X J V S D
« nov    
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930
31  

  • Otras Noticias...