La piedra en el zapato del turismo termal

En más de una oportunidad nos hemos ocupado en estas columnas de la enorme incongruencia que significa ofrecer o pretender ofrecer un atractivo turístico de primer nivel en Termas del Daymán, cuando el lugar sigue careciendo de saneamiento.
No tenemos duda alguna de las posibilidades del lugar, ni las condiciones que ofrece la naturaleza a quienes pueden disfrutar de ella, pero obviamente que esto no alcanza si no está debidamente enmarcado en un nivel de servicios de calidad que enmarque un ambiente de paz, tranquilidad y naturaleza que consista en un verdadero elixir de sosiego para el estrés y ajetreo que significa hoy vivir en las grandes ciudades.
No nos sorprende que este elemento sea marcado por los visitantes como el principal factor o la principal carencia del lugar.
Los servicios de saneamiento y agua potable son sin lugar a duda los que presentan mayor déficit allí.
Hasta hoy resulta sumamente dificultoso poder solucionar estas carencias y se buscan soluciones intermedias. El turismo termal debe ser uno de los elementos más rentables que existe en la región. A la prueba está que hoy tienen termas los tres principales países del MERCOSUR por lo menos y todos obtienen el agua termal del mismo acuífero, el Guaraní o Boto Catú en portugués, pero se trata de un elemento que la naturaleza formó tras años de acumular el agua de lluvia en buena condiciones y al hacerla salir nuevamente a la superficie lo hace a altas temperaturas.
No vamos a descubrir nosotros las propiedades que se le atribuyen al agua termal, pero no son pocas. En menor o mayor medida algunas de estas propiedades son comprobables, con todo el mayor atractivo del agua termal, a nuestro entender esta dado por el marco de la naturaleza que la rodea y en este sentido muy pocas en la región son capaces de ofrecer lo que tienen los centros termales salteños.
Pero salvo las termas de Salto Grande, donde fue posible el alumbramiento termal en el marco del proyecto de Salto Grande, debido a que complementa los buenos servicios que ofrece el hotel allí levantado en el mismo marco, los demás centros carecen hasta el momento de un servicio eficiente y confiable de saneamiento.
Cuando se vuelve a hablar del saneamiento de Daymán, esperamos que se trate deun intento serio, responsable y acorde a las necesidades del lugar, porque la gran inversión que requiere un proyecto sustentable allí seguramente será rentable a largo plazo y se justificará plenamente.
Ojalá así sea.
A.R.D.