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La Salud Mental requiere del “Último Recurso”

El cese de la Organización No Gubernamental “Último Recurso” que durante los últimos treinta años atendió telefónicamente a quienes buscaban ayuda antes de caer en el suicidio, a un promedio de 15 personas por día, ha desatado una fuerte polémica.
Mientras ASSE promete la pronta instalación de un servicio similar, la orfandad del servicio, que cayera por la caducidad de los convenios oficiales, reitera la polémica en referencia a la atención de la salud mental en el país.
Mientras los impulsores de la ONG que acaba de cerrar actividades por falta de fondos, al caer todos los convenios que tenía con organismos del Estado, señala que la orfandad de este servicio “responde a una lógica tercermundista” del gobierno, técnicos en la materia cuestionan severamente todo lo que se ha hecho y se hace hasta el momento.
Es que hasta el día de hoy la salud mental se atiende con un criterio represivo, de encierro y de prisión frecuentemente, que sólo sirve para agravar las cosas ya que el paciente lejos de ser atendido es reprimido y castigado como forma de la gente “normal” y para que el enfermo mental no constituya un riesgo. Para agravar las cosas trasciende ahora una denuncia que sostiene que usaba a los pacientes para comprar artículos y bienes con su dinero.
Seguramente que no se trata de un tema fácil y quienes deben orientar las acciones en este sentido deben ser los técnicos, psicólogos, psiquiatras y similares, porque muchas veces se improvisa o sencillamente se trata de dormirlos o drogarlos “para que no molesten” y obviamente este “tratamiento” no apunta a mejorar su salud mental, sino sencillamente a sacarlo del escenario público.
La tarea que cumplía la ONG “Último Recurso” ha sido loable, sacando de profundas depresiones a algunos de quienes recurrían a ella y brindando asistencia a quienes la necesitaban, con teléfonos disponibles las 24 horas del día.
Hay estadísticas en este sentido que indican que los uruguayos somos “tristes y grises, con tendencias depresivas”, alcance que no compartimos, pero que también merece atención.
En tanto la cuestión ha sido tratada siempre con un criterio simplista, a tal punto que la información de los suicidios, por ejemplo, no se da por parte de la Policía, ni tampoco se publica como noticia en los medios de comunicación masiva, salvo contadas excepciones que por sus características o la relevancia del suicida, adquiera de por sí carácter informativo, porque se entiende que tiene un efecto de imitación entre gente depresiva, aunque no hay estudios que digan si el ocultamiento de estos hechos ha incidido en algo en el tema.
El trato ambulatorio (no en reclusión) y la ayuda telefónica no será lo ideal, pero seguramente era un aporte importante. Hoy ya no está y las autoridades de la salud, ASSE concretamente, tienen la responsabilidad de volver a ofrecer el servicio.
A.R.D.