La verdad: única línea acertada

Cuando nos acercamos al final del mes, de un enero que ha sido totalmente atípico, en cuanto tuvo inundaciones y luego temperaturas extremadamente altas, es hora de evaluar también la respuesta y las acciones adoptadas para responder a la realidad que la naturaleza nos dejó.
No debemos olvidar que otro aspecto muy importante en este sentido es la declaración de la emergencia sanitaria a raíz del riesgo de la aparición de algunas de las plagas existentes en la región.
Salto es un departamento que ha invertido esencialmente en materia de turismo y por lo tanto estas situaciones son particularmente trascendentes para la actividad mencionada, debido a que influyen en los eventuales visitantes.
En esta oportunidad las autoridades oficiales han hecho lo que nosotros consideramos un camino acertado. Vale decir han seguido un camino basado en la verdad y en la demostración de la realidad de la situación, que felizmente hasta el momento es favorable. Ninguna de las plagas que se mencionan han aparecido hasta hoy a nivel humano en Salto.
El manejo de la información en este sentido es esencial.
Hay quienes entienden que debemos hacer como el avestruz (no el ñandú criollo que no tiene este hábito, según nos ha confirmado un productor rural), es decir esconder la cabeza, negar los hechos, lo que lisa y llanamente es mentir para traer a los visitantes engañados.
Lejos de eso entendemos que la cuestión es precisamente informar al eventual visitante de cual es la situación que habrá de encontrar en caso de venir. Ni alarmar innecesariamente, anunciando grandes catástrofes que felizmente están lejos de registrarse, ni tampoco negar la situación existente de riesgo sanitario.
De acuerdo a lo que hemos podido saber, el número de visitantes no está dando la razón, ha habido gente que prefirió desistir de venir a los centros termales, asumiendo el riesgo de aparición de cualquiera de estas plagas, pero la mayoría entendiendo que no hay ningún caso de estas enfermedades hasta el momento, ha venido y disfrutado del lugar.
Entendemos que este es el camino correcto, ni exagerar anunciando posibles casos de la enfermedad dándole una importancia exagerada a los controles de rutina que se hacen y las acciones que se encaminan ante casos que presentan síntomas similares a estas plagas, ni tampoco negar el riesgo existente.
Quienes optan por venir a pesar de todo no son inconscientes, sino todo lo contrario, saben a ciencia cierta cuanto de verdadero riesgo hallarán aquí. No son sólo turistas, son amigos del departamento y por lo tanto a ellos nuestro mayor agradecimiento.