Las cianobacterias o nuestra conocidas algas verdosas

Varios elementos fueron los que coincidieron para bajar el número de turistas visitantes al país en este enero del 2019. Entre la poca concurrencia a las playas, en cuyos alrededores numerosos uruguayos tienen establecidos sus comercios, se cuenta la presencia de las denominadas “cianobacterias”, que no son otra cosa que las conocidas algas que dan a las aguas en general, un color verdoso, que alguien comparó acertadamente con el color que queda en el agua cuando se derrama yerba mate.
La proliferación de estas algas en nuestro río Uruguay se registra desde hace ya varios años, cuando su presencia fue denunciada y alertada en relación a la mortandad de peces que se registraba periódicamente.
Es que la toxicidad de estas algas puede llegar a ser mortal tanto para la fauna que vive en estas aguas, como para quien bebe el agua o se sumerge en las mismas.
Uno de los elementos que contribuye a la proliferación de estas algas es precisamente la abundancia de residuos fosforados y nitrogenados. Entre las causas que se mencionan para esta proliferación, se hallan básicamente los residuos químicos de los productos que se utilizan en la agricultura y la ganadería, que son arrastrados por las lluvias a los cursos de agua, arroyos y demás y desde allí llegan a los ríos, el mar y los océanos.
Recordamos que hace por lo menos diez años que se denunció la proliferación de estas algas en el río Uruguay, incentivada además por el vertido de aguas residuales y los vertidos industriales.
Sin embargo poco se hizo. Uruguay sigue apostando por supuesto al incremento de su producción agropecuaria y agrícola y por lo tanto los controles son demasiado “benignos” y débiles, entendiendo que lo principal es proteger la producción y no la salud de los recursos ambientales.
Este año, como nunca, las algas verdes, con la denominación de cianobacterias, llegó a Punta del Este y todas las playas del sur y este de nuestro país. Puede ser que este hecho ayude a que finalmente el país y entiéndase por ello, las autoridades correspondientes, decidan prestar atención en serio al tema.
Se “culpa” de esta proliferación de algas al río Uruguay y no dudamos que lo sea, porque a lo largo de sus orillas se encuentra la principal ganadería de Argentina, Brasil y Uruguay y por lo tanto es lógico que se produzca una gran concentración de residuos químicos.
Unido a ello hay enormes poblaciones, algunas de ellas siguen vertiendo los residuos cloacales (otro de los elementos contaminantes del agua), en “crudo”.
En fin, varios factores a tener en cuenta si realmente se pretende tomar en serio la temática.
A.R.D.