Leptospirosis: una de varias amenazas sanitarias de la región

La aparición de casos esporádicos de Leptospirosis en Salto no debe alarmar, debido a que la zona Norte del país es endémica de este mal, que se ha extendido prácticamente a todo el territorio nacional, pero si preocupar para  prestarle la debida atención por parte de las autoridades sanitarias, debido a que se trata de una enfermedad grave, capaz de difundirse con facilidad y llegar a ser fatal.

Difundida generalmente por ratas y ratones de campo, no es este animal el único vector, aunque si el que más contagia a los seres humanos a través de su orina, dado que la orina de otros animales no difunde con tanta facilidad la  bacteria.

No es la única enfermedad importante que existe en la región y constituyen una permanente amenaza, pero es de las que aparece de tanto en tanto y todos los afectados presentan importantes consecuencias.

Los picos de mayor gravedad en cuanto a la aparición de casos de Leptospirosis se dan en ocasiones de inundaciones, cuando el agua estancada alcanza basurales y lugares en los que suelen habitar las ratas y ratones.

Resulta obvio que la mejor medida que puede tomarse para prevenir la aparición de casos de la enfermedad o disminuir las posibilidades de que aparezca al menos, es apuntar al principal vector que alberga la bacteria, que son los roedores.

Salto, como toda planta urbana tiene un importante problema de ratas y ratones, que incluso sobreviven en el sistema de saneamiento y es imposible pretender su eliminación total. Pero si un adecuado control de la población de estos animales.

La aparición de estos casos en nuestra ciudad, uno confirmado recientemente y otros tiempo atrás, nos recuerda que el control ambiental debe hacerse en forma permanente y con la seriedad que corresponde. No es un tema que deba ser manejado por «idóneos» en la materia precisamente, sino por técnicos capacitados y preparados, tanto en materia de salud humana, como en el específico control de las plagas. En el campo de la medicina específicamente, será siempre aconsejable prevenir, tratar de evitar por todos los  medios la aparición de la enfermedad, que combatirla una vez que se ha instalado.

Las autoridades sanitarias, ya sea Ministerio de Salud Pública, Intendencia y demás deberían de mantener un alerta permanente en este sentido, con inspecciones y notificaciones. Hay responsabilidades concretas, como es la existencia de baldíos llenos de maleza y desechos que sólo sirven para que aniden las ratas y la Intendencia no hace lo necesario para eliminarlos, como debería ser, a costo de los propietarios de dichos terrenos, aún cuando fueren fondo de viviendas habitadas.

Este es un rol esencial de la autoridad municipal y cuando se lo omite se está poniendo en riesgo innecesariamente la salud de la población.