Lima ante el llamado de la historia

Hoy es el día “D” para el Dr. Andrés Lima, abogado de profesión y político por convicción, que ha abrazado esta senda hace ya varios años, con un pasaje por el Parlamento Nacional, el que sirvió para duras críticas incluso desde dentro de su partido mismo, por haberse “desalineado” en algún tema.
De todas formas la ciudadanía uruguaya en Salto, ha entendido que es en la actualidad la persona más capaz para estar al frente del gobierno departamental.
Lima asume en un momento complicado, cuando la Intendencia atraviesa una crisis cuya gravedad depende de quién la analice. Para el hasta hoy oficialismo, es una crisis pasajera, que ya está dominada y cuyo monto no tiene la significación que alcanza según el gobierno entrante.
De todas formas, creemos que tanto este gobierno, como cualquier otro que asuma el mandato popular, debe planificar debidamente sus obras, de acuerdo a los recursos disponibles y obrar luego con sensatez y razonabilidad.
Lo primero a dejar en claro por parte de cualquier gobierno entrante es que una cosa es hacer oposición, es decir, criticar, combatir y discrepar donde fácilmente puede lograrse adhesiones y otra muy diferente es gobernar.
En el primer caso, en un 90 por ciento se trata de decir que “sí” a todas las propuestas y aspiraciones, dado que no se tiene la responsabilidad de gobierno.
En cambio cuando se asume el oficialismo y hay que planificar de acuerdo a los recursos que se espera recibir, llega la hora de decir “no” en algunos casos. Esto obviamente crea resquemores, causa malestares e incluso es probable que se produzca algún alejamiento.
De todas formas un error que a la larga termina siendo lamentable es manejar una gestión de gobierno, como si se tratara de administrar una empresa propia, repartiendo cargos a diestra y siniestra, sobre todo entre gente amiga, a veces familiares y conocidos.
Una buena gestión, honesta y con equidad y justicia social, determina que las políticas y la gestión toda tenga por norte el mejorar la calidad de vida de los conciudadanos.
Desde hoy Andrés Lima tiene la gran posibilidad de gobernar y el tiempo dirá si su gobierno será uno más, si será malo, bueno o memorable.
Ojalá sea lo último, porque como es sabido, cuanto mejor le vaya a un gobierno, mejor nos irá a todos los salteños.
Lima tiene la palabra.