Mal camino

Que dos desconocidos con sus rostros cubiertos con medias de nylon se acerquen a alguien le espeten “llegó tu hora” y le maten a balazos, era hasta el pasado lunes una escena de película de narcotraficantes o de países  distantes, que enfrentan una realidad tan grave del narcotráfico que muchos creíamos muy distante del Uruguay.

Lamentablemente no es así. El episodio que relatamos al principio, sucedió el lunes último, en barrio Palermo de Montevideo. Los detalles de lo que la policía no duda que se trató de una ejecución entre narcotraficantes, fueron aportados por  la persona que circunstancialmente acompañaba a Washington Risotto (39 años), considerado un “pez gordo” dentro del narcotráfico, el que fue muerto de varios balazos cuando se hallaba sentado frente al comercio que frecuentaba.

“Tenía tantos enemigos que la policía tiene dificultades para investigar”, informó “El Observador” en su edición del pasado miércoles y fuentes policiales vinculadas a la lucha contra el narcotráfico afirmaron que habían advertido que esto podía pasar…

Esto desnudó varias cosas. En primer lugar, que el Uruguay es uno de los países donde se mueve el narcotráfico en un nivel muy superior al que se cree.

Pero también es sorprendente la afirmación del ex Jefe de la Brigada Antidrogas, Insp. Julio Guarteche, señalando que “no hay ningún otro estamento de la sociedad que tenga más narcos infiltrados que el fútbol uruguayo. Ha sido elegido por los narcos para hacer operaciones y lavar dinero”. (El Observador 04/01/2012).

En tanto el Jefe de Relaciones Públicas de la Jefatura de Policía de Montevideo manifestó que “si bien siempre hay algún ajuste de cuentas por droga, no son de este nivel. Esto es grave y nos tiene preocupados”.

En tanto a nivel país, seguramente que la llegada de estos hechos está revelando que tenemos un grave problema de narcotráfico. Que el país ha fracasado y lo sigue haciendo a la hora de ejercer un control más severo en cuanto al ingreso y pasaje de la droga por territorio uruguayo.

Hemos advertido de nuestra convicción de que no existen controles eficaces en los puntos de acceso al territorio nacional, ya sea por vía terrestre o aérea. Tampoco por vía marítima.

Asumimos que no entendemos de estrategias o métodos de investigación, pero vemos que las condiciones en este sentido no cambian. Es más, el narcotráfico sigue avanzando aún cuando de tanto en tanto haya algún operativo puntual exitoso.

Insistimos: tenemos un problema grave y lo peor de todo es que no lo vemos o ¿no lo queremos ver?.