Mantengamos los pies sobre la tierra

Antes que nada aclaremos que no nos gustan los excesos de tipo alguno. Sabemos que hay policías que muchas veces se exceden o dejan llevar por su temperamento ante determinadas circunstancias, como también sabemos que hoy la realidad sobre todo de algunos barrios es muy compleja y hay verdaderas patotas que no son “nenes de pecho” como quieren presentarse después.
El procesamiento con prisión (porque corresponde) de dos policías a raíz del reciente hecho, ha causado un gran malestar en algunos ámbitos que se manifiestan sobre todo en las redes sociales.
Es que un análisis superficial lleva a creer que ha habido un error de la Justicia y el procesamiento ha sido un fallo erróneo. Es un razonamiento que no suscribimos, debido a que entendemos que en esto cada cual destaca la parte del hecho que lo favorece y esconde la que entiende que lo perjudica.
Difícilmente se llegan a conocer los pormenores del hecho y por lo tanto, más allá del fallo judicial, para opinar con propiedad sobre el tema debemos conocer los pormenores del mismo.
Tenemos entendido que en el caso que nos ocupa han habido testigos y más allá de la versión de cada uno de los participantes, más allá incluso de los testimonios, el magistrado tiene la potestad y la capacidad para cotejar las declaraciones y determinar el relevamiento de pruebas que es necesario para tratar de llegar a la verdad de los hechos o lograr el máximo acercamiento al menos.
No podemos ser ingenuos en esto y dejarnos llevar por la versión de una u otra parte que siempre serán interesadas, vale decir, cada uno la hará a su manera, tratando de ubicarse en la mejor posición posible.
En pocas palabras, será siempre una versión subjetiva.
Es lógico y se entiende, aunque esto no quiere decir que sea lo justo y verdadero.
No conocemos todos los pormenores del caso que nos ocupa y por lo tanto cedemos la derecha a la Justicia que tiene todas las potestades para aproximarse lo más posible a la verdad.
Seamos prudentes y sensatos y mantengamos los pies sobre la tierra, hasta conocer más sobre este hecho.
Opinar impulsivamente, dejándose llevar por las primeras impresiones, cargadas de subjetividad, no es bueno ni aconsejable para nadie que se precie de tratar de analizar los temas antes de opinar.
Alberto Rodríguez Díaz