Más allá de nuestras narices…

Frecuentemente opinamos con superficialidad, llevados por las primeras versiones o los comentarios a veces “lamentables” que algunas personas vierten en las redes sociales o similares.
Uno de estos casos es la manida opinión de que los “Ni Ni” son vagos, atorrantes, mantenidos por un gobierno que fomenta el asistencialismo. Es decir, metemos a todos en loa misma bolsa, basándonos en algún caso que conocemos y seguramente hay más de uno.
La buena entrevista publicada en el “FAZ a punto” de EL PUEBLO edición del sábado 22 de julio, a una joven reclusa da a quienes piensan un poco más allá de sus narices una idea de cuán diferentes situaciones pueden haber detrás de cada caso.
Aún teniendo en cuenta que cada entrevistado trata siempre de ponerse en la mejor posición, vale la pena plantearse algunos aspectos.
En primer lugar esa madre (hoy abuela) que abandonó a sus hijos y se fue con su nuevo marido, ¿merece condena? Seguramente que sí; pero su condición de impotencia y su ignorancia “explican” su actitud y de la existencia de estos casos todos somos un poco culpables. Es que al menos hemos mirado para otro lado para no conocerlos en profundidad.
Pero que quede claro, esa joven madre (la entrevistada) cometió un delito y está pagando por ello, como debe ser, pero los demás que de alguna manera la hemos “empujado” a esa situación, ¿no deberíamos asumir que también tenemos parte de responsabilidad?
El tema del consumo y la comercialización de las drogas va mucho más allá de esto, merece un análisis más profundo, un enfoque multidisciplinario.
¿Qué hay detrás de un consumidor? Generalmente soledad, desamparo, decepción y sobre todo ignorancia. Rescatar uno sólo de ellos es ya una tarea loable.
Si pretendemos hacer algo positivo en este sentido al menos informémonos de primera mano y no nos quedemos con el argumento facilongo de las primeras versiones o “lo que se dice” porque la realidad puede ser muy diferente y siempre será mejor prevenir que curar.
A.R.D.