Más sobre la situación de la Mujer

Entre los aspectos en los que se ha logrado mayor avance con relación a la mujer, no sólo en el Uruguay, sino en el mundo, es en cuanto al diagnóstico sobre la situación en que se hallan.
A esta altura son muy pocos los que se animan a discutir que la mujer sigue estando, en todas partes del mundo, en desventaja con respecto al hombre, a la hora de conseguir empleo, de obtener una remuneración, de defenderse en la vida cuando se encuentra sola.
El tema está en que luego de reconocer esta situación es poco, en algunos casos nada, lo que se ha avanzado para revertir dicha situación.
Un estudio reciente de OIT, alertando sobre las consecuencias que tendrá la crisis económica internacional, sobre el mercado laboral, advierte que sus consecuencias todavía no han llegado al mercado del trabajo femenino, pese a que la tasa de desempleo que afectó a las mujeres es superior a la de los hombres. Las consecuencias de la crisis llegarán y serán más graves que en la parte del trabajo masculino, dice OIT.
Y ello porque “sabemos por crisis anteriores que las mujeres que pierden  su trabajo tienen mayores dificultades de encontrar otro cuando comienza la recuperación económica”, según Sara Elder, del departamento de Tendencias de Empleo de la OIT y principal autora del informe.
“Por eso es importante garantizar que la igualdad de género no sea un objetivo político que se promueve en tiempos de bonanza y luego se olvide en tiempos difíciles”, agregó.
“Todavía encontramos más mujeres que hombres en empleos precarios o con bajos salarios, ya sea porque éste es el único tipo de trabajo al cual tienen acceso o porque deben encontrar algo que les permita equilibrar la responsabilidad de la familia y el trabajo”, agregó.
Entre los grandes desequilibrios que persisten en materia de igualdad de género en el mundo laboral, el informe destaca que el 48,4 por ciento de la población femenina con más de 15 años permanece económicamente inactiva comparado con el 22,3 por ciento de los hombres.
En segundo lugar, las mujeres que quieren trabajar tienen más dificultades que los hombres a la hora de encontrar trabajo y cuando las mujeres encuentran trabajo, reciben menores salarios y beneficios que los hombres en posiciones similares, dice el estudio.
Por lo tanto los estudios están. La situación es conocida, lo que falta es asumirla, en los hechos, en la realidad, no en la teoría o las promesas electorales.
Ni más, ni menos.

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