Mientras no haya equidad total no habrá tranquilidad…

Uruguay es el país de América Latina donde hay menos desigualdad. Mientras en países vecinos de la región es un grupo ínfimo el que se queda con la gran tajada de la riqueza que se produce, ya sea explotando los recursos naturales o produciendo a partir de ellos, en el Uruguay este grupo cada vez se reduce más y la parte que se llevan de las riquezas que se producen es también cada vez más chica.

Se llama equidad, vale decir igualdad entre los bienes que poseen y los ingresos de unos y otros y al menos hasta el momento ha sido así.
No se puede ignorar que no es lo mismo y que aún resta mucho por hacer, pero es sin lugar a dudas una de las medidas imprescindibles si queremos solucionar otros temas acuciantes.
Si la política impuesta ha sido directa o indirectamente “hacé la tuya” o sea obtener mediante la forma que sea lo que nos interesa, que otros tienen y nosotros no, el “clima” para el delito está latente. Bastará que se den las condiciones que se entiendan apropiadas para que el delito se consuma.
Nos explicamos, cuando hay una tormenta o un apagón generalizado, o una manifestación social de mucha gente, estos delincuentes creen que se dan las condiciones para delinquir sin ser descubiertos. Se producen los daños y saqueos aberrantes.
Esto es lo que notamos. En nuestros tiempos nos enseñaban que lo que no es nuestro, simplemente no se toca, así se lo encuentre tirado…
Hoy directa o indirectamente la enseñanza es otra y honestamente nos preguntamos ¿Cuántas personas están dispuestas a reintegrar a su dueño algo hallado?
Es cierto que devolver algo que ha sido robado y tirado, puede significar meterse en líos, porque habrá que probar que fue hallado tirado y demás…
Es inevitable y a pesar de los contratiempos entendemos que es lo que corresponde. Que debería ser más ágil el sistema y en lugar de perjudicar a quien de alguna manera está colaborando con la Justicia, se debería de agradecer su colaboración no hay duda alguna.
Es de las principales excusas. Si vemos que se está cometiendo un delito o si hallamos documentos tirados y demás, preferimos mirar para otro lado, ignorar lo que vemos para no perder tiempo y complicarnos.
Hay que entender que la solución de fondo no es agilizar la Justicia, ni los trámites policiales, pero son indudablemente medidas que ayudan y nos permitirán ir eliminando excusas para saber quién está de uno y otro lado de la cuestión.

A.R.D.