Mujeres en su día

EdEs conocido nuestro concepto sobre la mujer.

No compartimos aquellas iniciativas que de alguna manera traslucen una concepción  mezquina, reduciendo el tema a un asunto de género.

Desde estas columnas hemos sostenido siempre que lejos de eso, por una concepción sencillamente de equidad y justicia social, la mujer, puesta en las mismas condiciones del hombre, esto es con las mismas posibilidades de acceso a la educación y la formación, es capaz de igualar o incluso en algunos casos superar el nivel de conocimientos y de preparación de sus iguales del sexo masculino.

Es por eso que no compartimos que la comunidad deba tener un “Día de la Mujer” específicamente para recordar, valorar y reconocer el aporte de ésta a la sociedad.

Entiéndase bien, no es que lo consideremos dañino, sino que creemos que en alguna medida esta excepción se hace “necesaria”, precisamente porque no es la realidad diaria. Los cada vez más numerosos casos de violencia doméstica, donde las víctimas habituales son mujeres, así lo indican.

Sucede – a nuestro entender – con el día del Niño, el de la Madre, el del Padre. Lo mejor sería que la comunidad permanentemente tuviera a todos los integrantes de la familia en el sitial que corresponde a cada uno, de respeto, de reconocimiento y valoración al aporte que cada uno hace con su rol en la vida comunitaria.

Se ha dicho y sin duda con mucha razón, que “detrás de todo gran hombre ha habido siempre una gran mujer”. Pero también es cierto que esto supone adjudicar a la mujer un rol secundario.

Si esto es una muestra de “bajo perfil”, por convicción y elección personal, respetamos y entendemos. Pero el temor es que se deba a un concepto comunitario discriminatorio que ha negado a la mujer la posibilidad de sobresalir por encima del hombre al que tienen al lado.

Felizmente en nuestros días estos casos ya no se dan.

La mujer va ganando terreno por derecho propio. Ya quedan pocas tareas, oficios y profesiones y funciones en general a las que las mujeres no pueden acceder.

Uno de los sectores inexpugnables en el pasado eran las fuerzas armadas, donde el rol de la mujer se limitaba a las tareas sanitarias o profesionales.

Hoy tenemos hasta mujeres soldados y eso habla de un paso decididamente adelante en el reconocimiento a las posibilidades femeninas.

Llegará el día en que no será necesario un “Día de la Mujer”, porque sencillamente éstas, todos los días deberán ser reconocidas y valoradas, tanto como el hombre.

Ni más ni menos…