No basta, pero es una buena muestra

La palta o aguacate como se le llama más allá de Sudamérica, es considerada actualmente el “oro verde” por sus grandes beneficios para la salud, que determina una gran demanda a nivel internacional, con buenos precios. Todo esto estimulado por su generosa producción de frutos.
Esto explica por qué el cultivo ha proliferado y se ha extendido en muchos casos desplazando otros cultivos hortícolas o frutícolas.
Lo que poca gente o nadie sabe es que la palta para producir un fruto requiere cientos de litros de agua y por lo tanto las miles de hectáreas sembradas en países como Chile, que ha aumentado notoriamente su producción y exportación de paltas, es la crisis de agua dulce que hay detrás.
Es el denominado lado oscuro de la palta, lo que constituye el centro de la actual “guerra por el agua” en Chile. Petorca es un pueblo chileno cuyos habitantes hace siete años que no tienen agua potable.
Desde que las llamadas “agrícolas”, comenzaron a perforar pozos más profundos que se llevaron el agua para el oasis que puede verse casi al otro lado de la calle consistente en un monte o plantación de aguacates de miles de hectáreas.
Es que además la legislación chilena establece que el agua puede extraerse libremente y basta contar con un permiso o autorización de Estado para llevarse todo lo que se pueda extraer.
Es más los excesos al permiso, en caso de ser constatados son sancionados como falta administrativa y por lo tanto se zanja con una multa. Las grandes empresas pagan las multas y pueden seguir consumando sus infracciones.
Es por eso que en esta región de Petorca, donde antes existió un río en el que los habitantes del lugar se bañaban e incluso pescaban salmones, hoy sólo se ve tierra árida y reseca. Los pobladores del lugar dependen del camión cisterna municipal que les abastece para sus necesidades mínimas.
Nadie, ni el gobierno, ni los políticos, ni nadie hace nada para devolver este derecho humano a los pobladores, a excepción de Holanda, uno de los más importantes puertos del mundo para la fruta, que ha prohibido importar aguacates desde Petorca.
Es sólo un granito de arena, pero es caminar en la dirección correcta. El aguacate producido en grandes cantidades daña el ambiente donde sea producido esto es en Chile, México, España o cualquier otro lugar y por lo tanto la prohibición debería de ser total venga de donde venga.
Es obvio que no alcanza el ejemplo holandés, pero al menos es una muestra de buena voluntad.
A.R.D.