No es tiempo de buscar a responsables

Los de mente minúscula no podrán nunca responder en los casos que se hace necesario dejar las pequeñeces y mezquindades de lado para ocuparnos de lo que verdaderamente vale, la vida.
Cuando anteponemos la ideología o la política en circunstancias en que es necesario sacar lo mejor de nosotros mismos y dejar de lado estas rispideces, estamos mostrando lo minúsculo de nuestras ideas.
Por estos días hemos escuchado duras acusaciones al Director de un Hospital montevideano, por el hecho de que en dicho hospital se cuenta con un equipamiento capaz de hacer 200 análisis por día para determinar si un paciente está infectado con Coronavirus o no.
De acuerdo a la denuncia este hospital se habría negado a satisfacer la demanda de estos análisis, a pesar de tener capacidad para hacerlos.
Ahora bien, apenas trascendió la denuncia pública, efectuada por una autoridad de la salud, el director del hospital aludido aclaró que si bien se cuenta con el equipo, importado tiempo atrás, no se dispone de los materiales imprescindibles para efectuar dichas muestras y esto es responsabilidad precisamente del Ministerio de Salud Pública.
Honestamente nos causó profunda pena ver como se politizaba un tema que debiera estar totalmente relegado, en momentos en que el humanismo y la solidaridad debieran aflorar en todas las personas de buena voluntad.
Para entendernos no sabemos exactamente cual ha sido la situación, aunque sospechamos. El hecho es que se recae en algo que hemos cuestionado permanentemente en estas columnas. La comunicación es pésima. Por una parte no se ha investigado a que podría deberse la omisión de los análisis y por otra parte, algo que ocurre frecuentemente, al paciente no se le explica debidamente por qué no es posible cumplir con lo que se pretende.
En definitiva, quien debiera ser el receptor y es el más interesado en conocer su situación, el paciente es el más perjudicado. Todo el esfuerzo debiera volcarse a zanjar las rispideces, a dejar de lado las pequeñeces para centrarnos en lo que realmente debiera importarnos, vale decir el cuidado de la vida.
Hoy nos está convocando la situación de emergencia y sólo podremos salir de ella, superarla si nos unimos, si en lugar de buscar responsables de alguna deficiencia nos abocamos a solucionar los problemas, los errores, las dificultades y no a atribuirlos a determinada persona o colectividad. Para ello ya habrá tiempo.
A.R.D.