No hay lugar para neutralidad

Ojalá aprendamos algo porque el haber mirado para otro lado en su momento o simplemente hacernos los distraídos cuando en el país se torturaba y asesinaba, entendiendo que a nosotros no nos alcanzarían porque “no teníamos nada que ver”, debemos saber que en realidad era lo que los represores y militares querían.
El haber permanecido neutrales no ha sido precisamente no manifestarse a favor o en contra de la dictadura, sino aceptarla, admitirla aunque sin decirlo específicamente. Nunca mejor aplicado aquello de que “el que calla otorga”.
Hoy sucede lo mismo, quienes no vivieron la dictadura o no la sufrieron cada vez más frecuentemente sostienen que “ya fue”. Que debemos mirar hacia el futuro y no quedarnos en el pasado. Que quienes lo hicieron ya pagaron etc.etc.
Quizás las madres y abuelas, además de otros familiares que siguen buscando a sus hijos y familiares, sean los únicos que entiendan de lo que hablamos.
Los jóvenes y ya no tan jóvenes que no vivieron la dictadura, e incluso aquellos que eran niños cuando esto ocurría en nuestro país, seguramente que tendrán una percepción diferente del tema.
Es lógico, el hombre como todo ser viviente, está hecho para la vida y por lo tanto todo aquello que se oponga a su bienestar que “le complique” u obligue a pensar en cada caso, lo considera un contratiempo, una dificultad.
Por estos días el conocimiento de las manifestaciones de Gavazzo ante el tribunal militar que lo juzgó llevó a que un fiscal pidiera que se “desarchivara” el crimen de Gomensoro, el que siempre ha sido negado por Gavazzo, que sin embargo en las declaraciones ante el Tribunal Militar contó hasta como se desprendió del cuerpo.
Sin embargo por razones humanitarias, las que no tuvo nunca Gavazzo, una juez se negó a levantar el archivo del caso y aceptó incluso retirarle la pulsera electrónica (en caso de ser necesario para dializarse) y la guardia dispuesta para controlarlo.
Esto no quita que cambiemos de opinión, es un asesino, un criminal que no osó en torturar y matar y en esto no hay odio, ni revanchismo, como algunos quieren hacer creer.
Vale decir es autor de crímenes de lesa humanidad y frente a esto no hay opción posible, debemos estar de un lado o de otro, porque se trata de respetar la vida o de denigrarla y nosotros estaremos siempre del mismo lado.
Así de simple.
A.R.D.