- Diario El Pueblo - http://www.diarioelpueblo.com.uy -

No por mujer, sino por capacitación

Siempre hemos sostenido que la mejor forma de reconocer el valor de una persona, su idoneidad, sus conocimientos, su preparación, su nivel de inteligencia es dándole el lugar que merece en la sociedad de acuerdo a esta capacidad, sin fijarse si se trata de un hombre o una mujer.

Por eso no compartimos las iniciativas de las cuotas políticas, de la contemplación en mejores condiciones laborales para la mujer frente al hombre por el sólo hecho de ser mujer.
Hemos sostenido en estas columnas y seguimos sosteniendo que hay mujeres a quienes la comunidad toda debería de reconocer como personas sumamente valiosas, que han contribuido y aportado mucho a la conformación de la sociedad desde todos los puntos de vista y no sólo los que tienen que ver con su género.
Sin embargo esto no significa que por el sólo hecho de ser mujer deba dársele un lugar de preponderancia. Nuestro sistema democrático de gobierno reconoce felizmente la igualdad de condiciones de hombres y mujeres y más allá de las limitaciones que enfrentan todas las mujeres por su género, por la maternidad, por su dedicación en buena medida a tareas que son vistas como “propias de las mujeres”, ha habido en toda la historia del país, mujeres que han llegado a ocupar cargos destacadísimos incluso la presidencia de la Suprema Corte de Justicia.
Y obviamente que a ellas nadie les ha regalado nada y no tenemos dudas que también aquí en algún momento una mujer llegará a la cúspide del sistema político, pero no compartimos que lo haga por la sencilla razón de ser mujer, vale decir por “esnobismo” o porque a alguien se le ocurra la “originalidad” de impulsar la candidatura de una mujer, sino que sea por capacidad, por lo que demuestre en cuando a dones y a capacidad para dirigir un país.
Obviamente que no nos oponemos a todo lo que sea un avance hacia la igualdad real de condiciones dentro de la sociedad, pero sencillamente creemos que la mejor forma de darle el lugar que merece a la mujer uruguaya, es precisamente reconociendo sus méritos y no otorgándole “favores” por su género.
La cuestión a nuestro entender es reconocer las particularidades del género y considerarlas, pero sin que esto por si solo determine un privilegio, sino una simple cuestión de justicia.
Al celebrar hoy el Día Internacional de la Mujer, pensamos que es una buena oportunidad para reconocer su aporte a la comunidad que integramos.

Alberto Rodríguez Díaz