No se debe bajar los brazos

Por estos días existe una suerte de “pacto” silencioso, entre quienes deben controlar el cumplimiento de las normas de tránsito y quienes circulan infringiendo estas normas.
Hemos observado personalmente cómo hay conductores que no respetan para nada el derecho de los peatones al cruzar en las esquinas e incluso tampoco lo hacen cuando éstos están atravesando la calzada por una cebra.
Es más, existen en la ciudad algunos puntos donde frecuentemente se registran accidentes de tránsito, en algunas ocasiones de gravedad. Vecinos de esos puntos, uno de ellos Michelini y Andrés Latorre, otro Piedras y Vilardebó, afirman que hasta se ven camiones circulando contraflecha en esos lugares.
Sin embargo la presencia de inspectores es nula y, cuando en alguna rara ocasión aparecen, se limitan a observar, porque aparentemente tienen orden de no aplicar sanciones o bien no se animan a hacerlo, nos dicen.
Es cierto que el factor determinante en materia de tránsito es la prudencia, la responsabilidad de cada conductor y de cada persona involucrada en el tráfico urbano, pero también es cierto que quien cumple las normas debe ser protegido por quien o quienes tienen la obligación de hacerlas cumplir al infractor.
En esta semana, la llegada de muchas personas procedentes de otros puntos del país, o incluso del extranjero, determina que haya infracciones por desconocimiento del flechado de la ciudad. Esto de por sí es una complicación importante, que obliga a manejarse con mayor precaución que la habitual.
Pero si a ello le sumamos la irresponsabilidad propia, de quienes ignoran expresamente las disposiciones, tendremos que seguir lamentando que se registren accidentes fatales o similares.
Mal que le pese a alguno, entendemos que el cumplimiento de las normas debe ser parejo y es la Intendencia, a través de su cuerpo de inspectores de tránsito y la Policía de Tránsito, quienes deben hacer cumplir las disposiciones existentes, desde la mínima hasta la de mayor importancia.
Los inspectores que siguen mirando para otro lado o aún la Policía que observa una infracción y “mira para otro lado”, está omisa en sus deberes.
Bastaría hablar con cualquier salteño que conozca las normas de tránsito para saber cuántas y cuáles son las infracciones que se ven a diario, las motos, sin matrícula, con escape libre, conductores sin la documentación correspondiente y demás, están a la cabeza.
Pero también hay conductores hablando por celular, están los que circulan por la izquierda, sintiéndose “dueños” de la calle. Los que ignoran específicamente las preferencias y los que no tienen escrúpulos en “tirar” sus vehículos encima de los de menor porte al suyo, ignorando las normas de tránsito y demás.
Seamos sensatos. Quien tiene que controlar que controle y, quien circula, que evite infracciones, en bien de una semana disfrutable y disfrutada por salteños y visitantes.

Por estos días existe una suerte de “pacto” silencioso, entre quienes deben controlar el cumplimiento de las normas de tránsito y quienes circulan infringiendo estas normas.

Hemos observado personalmente cómo hay conductores que no respetan para nada el derecho de los peatones al cruzar en las esquinas e incluso tampoco lo hacen cuando éstos están atravesando la calzada por una cebra.

Es más, existen en la ciudad algunos puntos donde frecuentemente se registran accidentes de tránsito, en algunas ocasiones de gravedad. Vecinos de esos puntos, uno de ellos Michelini y Andrés Latorre, otro Piedras y Vilardebó, afirman que hasta se ven camiones circulando contraflecha en esos lugares.

Sin embargo la presencia de inspectores es nula y, cuando en alguna rara ocasión aparecen, se limitan a observar, porque aparentemente tienen orden de no aplicar sanciones o bien no se animan a hacerlo, nos dicen.

Es cierto que el factor determinante en materia de tránsito es la prudencia, la responsabilidad de cada conductor y de cada persona involucrada en el tráfico urbano, pero también es cierto que quien cumple las normas debe ser protegido por quien o quienes tienen la obligación de hacerlas cumplir al infractor.

En esta semana, la llegada de muchas personas procedentes de otros puntos del país, o incluso del extranjero, determina que haya infracciones por desconocimiento del flechado de la ciudad. Esto de por sí es una complicación importante, que obliga a manejarse con mayor precaución que la habitual.

Pero si a ello le sumamos la irresponsabilidad propia, de quienes ignoran expresamente las disposiciones, tendremos que seguir lamentando que se registren accidentes fatales o similares.

Mal que le pese a alguno, entendemos que el cumplimiento de las normas debe ser parejo y es la Intendencia, a través de su cuerpo de inspectores de tránsito y la Policía de Tránsito, quienes deben hacer cumplir las disposiciones existentes, desde la mínima hasta la de mayor importancia.

Los inspectores que siguen mirando para otro lado o aún la Policía que observa una infracción y “mira para otro lado”, está omisa en sus deberes.

Bastaría hablar con cualquier salteño que conozca las normas de tránsito para saber cuántas y cuáles son las infracciones que se ven a diario, las motos, sin matrícula, con escape libre, conductores sin la documentación correspondiente y demás, están a la cabeza.

Pero también hay conductores hablando por celular, están los que circulan por la izquierda, sintiéndose “dueños” de la calle. Los que ignoran específicamente las preferencias y los que no tienen escrúpulos en “tirar” sus vehículos encima de los de menor porte al suyo, ignorando las normas de tránsito y demás.

Seamos sensatos. Quien tiene que controlar que controle y, quien circula, que evite infracciones, en bien de una semana disfrutable y disfrutada por salteños y visitantes.