No se trata de públicos contra privados

Según las manifestaciones del dirigente de la Federación de Empleados de la Bebida Richard Read, en el programa televisivo “En la Mira”, encuestas realizadas en barrios capitalinos indican que el 70 % de adolescentes que han dejado los estudios, quieren ser “narcos”.
Es lo que consideran mas atractivo para su futuro.
De ser ciertos y serios estos sondeos mas que preocupantes son alarmantes.
Debemos tener en cuenta que si esta es la aspiración de esos jóvenes ¡pobre de nosotros!
El futuro que no espera será lamentable.
La aspiración del sindicato de la bebida de dar forma a un liceo para hijos de los trabajadores del sector, ha tenido la virtud de promover la discusión directa de un tema que está entre las inquietudes de la población uruguaya y muy lejos de lograr consenso.
Si profundizamos habremos de notar que el fondo de la cuestión es la calidad del tema educativo. ¿Por qué la FOEB aspira a tener un liceo propio?.
Seguramente porque no está de acuerdo con el actual manejo de la educación pública. No con el sistema, sino con algunosde los aspectos que esta involucra hoy.
Según ha trascendido, no se aspira a formar un “ghetto” de la bebida que incluya los 250 gurises hijos de trabajadores de la bebida a quienes se privilegiaría con una educación diferente a la de los demás compatriotas uruguayos de su misma generación, sino a tratar de formarlos en valores y sin el riesgo de un entorno que se considera sumamente nocivo, como el que hallan hoy los adolescentes en los centros de estudio públicos.
La cuestión es harto polémica, pero entendemos que enfocarla como unaenfrentamiento entre la educación pública y la privada es un error. Aquí se trata de hallar la mejor forma de apuntalar a l os jóvenes en su formación correcta y positiva evitando que se deformen y que se refugien en sendas equivocadas, que lejos de ayudarlos en su realización como personas terminarán frustrándolos.
Tanto la educación pública como la privada ha cumplido un rol esencial en nuestro país y son perfectamente armónicas, siempre y cuando no se intrometan en terrenos que no les corresponden.
Nadie puede ignorar los graves problemas que enfrenta la educación pública en nuestros días, como tampoco se puede desconocer que refugiarse en la educación privada sería equivocado, sin dudas que se estaría privilegiando a algunos uruguayos en detrimento de otros, sería formar uruguayos “de primera” y otros “inferiores”, cosa que va contra los valores y derechos recogidas en la Constitución del país.
Los problemas que tiene la educación uruguaya son reflejo de la problemática de la sociedad en su conjunto y exceden largamente el tema presupuestal.
Si queremos lograr algo más sólido y positivo con las generaciones futuras debemos comenzar por atender el tema en toda su dimensión y no sólo en algunos aspectos.