No sólo de fútbol vive el hombre…

El fútbol es, en Latino América al menos el deporte que atrae mayor cantidad de gente.

¡Ni que hablar que Brasil es el país más futbolero del mundo, de la mano de los innegables éxitos obtenidos por su selección y del nivel que ha adquirido este deporte en el vecino país.

Por estos días políticos, gobernantes, artistas, líderes religiosos inclusive están pendientes de lo que hoy comienza en Sudáfrica.

En el Uruguay prácticamente no habrá clases, al menos a nivel público. La banca oficial trabaja en horario especial, que termina una hora antes del debut de Uruguay.

Seguramente el país ofrecerá hoy un aspecto de pueblo desierto. Comercios cerrados y quienes estén inexorablemente obligados a trabajar tendrán alguna radio o televisor a mano para no perderse los detalles de la fiesta.

No nos oponemos a esta pasión y de hecho también la compartimos, lo que tratamos de hacer es ubicar las cosas en su lugar.

No perdamos de vista que esto es una competencia deportiva. No nos va la vida en ello, ni tampoco conseguiremos nada del otro mundo en el caso que lográramos salir campeones.

Nos parece muy bien lo que ha hecho el presidente de la República, al pedirle a los seleccionados celestes que “jueguen con alegría”, disfruten de la fiesta y no se sientan con el peso de una enorme responsabilidad.

Nunca terminaremos de entender la pesadilla a la que sometió Brasil al arquero Barbosa, de su selección de 1950 que perdiera la final con Uruguay y al que responsabilizaba por el gol del triunfo uruguayo.

Despreciado y casi odiado por sus compatriotas, murió hace poco tiempo llevándose el desprecio sufrido de por vida, a partir de aquel gol. Este fanatismo es irracional.

No olvidemos que el deporte es importante, pero no puede ni debe eclipsar otros ámbitos de la vida de un país. Mañana y después del mundial, sea cual fuere la actuación de los uruguayos, deberemos seguir pensando en avanzar como nación que pretende lo mejor para sus ciudadanos y el mejor aprovechamiento de sus recursos y posibilidades  para el desarrollo en todos los aspectos.. Bueno sería que en otros temas seguramente mucho más importantes que el deportivo, los uruguayos volcáramos tanta energía y tanta pasión como en este.

Seguramente que podríamos lograr cosas muchos más trascendentes que un triunfo deportivo.