No tropecemos dos veces con la misma piedra

Cuando tiempo atrás nos ocupábamos en estas columnas de la temible amenaza que significa la presencia del HLB o HBL (según nos referimos en español o en inglés), obviamente que a nivel masivo nadie se interesó en el tema, ni a nadie preocupó.
Es normal que así fuera, por la sencilla razón que se trata de una plaga vegetal, no afecta a la salud del ser humano. Sin embargo el daño que es capaz de hacer a la citricultura, una producción de vital interés para nuestra región, es devastador.
La primera referencia hecha a la plaga en estas columnas data de varios meses atrás, cuando trascendía la primera comprobación de la presencia de la plaga en la vecina región argentina de Entre Ríos, donde la citricultura también es uno de los renglones más importantes de la producción.
Lamentablemente hasta el momento salvo algunos organismos técnicos y otros que nuclean a algunos productores, a nadie más ha interesado la situación. Es que en este asunto también rige una regla de oro manejada por quienes saben que en periodismo, no es lo mismo lo importante que lo interesante. Nos explicamos. Si a alguien se le ocurriera preguntar en cualquier barrio salteño si le resulta interesante saber más sobre el HLB o plaga del citrus, seguramente que la respuesta sería siempre negativa y no estamos discriminando a quienes viven en estos sectores de la población.
Sencillamente estamos afirmando que de acuerdo a lo que se nos ha inculcado como interesante, ya sea mediante la cultura o la educación, este tema no entra dentro de este concepto.
Sin embargo, el tema es mucho más que importante, es diríamos vital para la comunidad, debido a que podría afectar gran parte de los 15 puestos de trabajo que existen en derredor de la citricultura.
Allí es donde se debe dar la lucha. Hay que entender que aunque no se trate de algo interesante, es un tema de vital importancia para la zona y nada podremos lograr si la comunidad toda no se involucra en el combate a esta plaga.
No cometamos los mismos errores cometidos en la lucha contra el cancro cítrico, cuando las dudas surgidas a veces desde sectores técnicos, fomentaron las divergencias y sólo beneficiaron a la plaga cuya expansión fue explosiva. El HLB, puede comprometer la existencia de la citricultura del país, pero también puede ser una gran oportunidad de expansión del rubro, lamentablemente por los daños causados en otros lares.
Dependerá de lo que hagamos.