Nuestra tozuda ceguera

Llama la atención la ceguera, la tozudez, con que las “familias” políticas (oposición y oficialismo) se fanatizan y se radicalizan en sus posiciones ideológicas.
Una oposición que mira absolutamente todos los temas procurando descifrar la mejor forma de obtener rédito para sus posiciones. Cualquier situación que no vaya en esta línea no reviste interés para ella.
El diálogo que da apertura para analizar a fondo y libremente cada propuesta-queda totalmente descartado.
Similar posición muestra el oficialismo, incluso al punto de molestarse cuando se proponen modificaciones o cosas diferentes a las propuestas por el gobierno.
Esta es la realidad de nuestros días. Nos guste o no, son posiciones radicales, obtusas, testarudas y más diríamos “necias”.
Es hora de pensar en respetar y respetarnos, en escuchar, tratando de entender antes que rechazar y condenar las posiciones diferentes a las nuestras.
No hay “dueños” de la verdad y la mejor forma de gobernar es tendiendo redes, tratando de acercar posiciones, de convencer y demostrar ante el pueblo, la disposición a dialogar, no con palabras vacías, sino con acciones y actitudes que no dejan lugar a dudas, sobre las posiciones de cada uno.
La coherencia, entre lo que afirman los partidos políticos y lo que hacen o han hecho y no lo reconocen, es la esencia de la cuestión política, la que hace la diferencia entre la politiquería y la política.
Mientras no se asuma esto, seguiremos navegando entre mediocridad y la chatura nuestra de cada día.
ARD







El tiempo

Ediciones anteriores

noviembre 2017
L M X J V S D
« oct    
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
27282930