Nuestro compromiso con el turismo

A los salteños en general nos gusta considerarnos una ciudad turística y en alguna medida esta denominación se entiende, si sólo nos detenemos a mirar los atractivos naturales y los otros, los que el hombre ha logrado mejorar y complementar para transformarlos en un agradable motivo para venir a Salto.
En este sentido,  el regalo de la naturaleza que son las aguas termales siguen siendo el gran atractivo turístico.
Por lo menos ocho perforaciones infrabasálticas  permiten un aprovechamiento de importantes dimensiones del agua termal.
Pero existen otros aspectos que son quizás tan importantes como la existencia del agua termal mismo, a la hora de atraer turistas y en este aspecto hay elementos que tienen que ver con las acciones de los gobiernos nacionales y locales, rutas y servicios y general.
Pero también hay otros elementos que dependen  en algunos casos exclusivamente de los habitantes de la zona y en otros si bien no es de su exclusiva competencia, sí en buena medida los ciudadanos comunes tienen incidencia.
Nos referimos en primer lugar al cuidado, la higiene y el embellecimiento general de la ciudad que  contribuyen a la imagen general que se lleva quien visita el lugar.
En este aspecto, los salteños deberíamos de ser mucho más cuidadosos en cuanto a los residuos que hoy depositamos desordenadamente en cualquier parte, ya sea en las veredas, en las calles o en rutas y ni que hablar en los propios paseos públicos.
En el  segundo elemento la responsabilidad de la población es menor, dado que hablamos de la seguridad pública.
En este tema la mayor cuota parte de responsabilidad le cabe al Ministerio del Interior y a la policía en particular, pero eso no obsta para que la población en general pueda contribuir al  combate de la delincuencia. No es necesario que se involucre directamente, pero sí que aporte todo lo que vea cuando es testigo de alguna fechoría.
Para eso hay que cambiar  el concepto cómodo y cobarde que rige hasta hoy, basado en el «no te metás». Esta política lleva a que los delincuentes se sientan cada vez más impunes.
Si no asumimos nuestra responsabilidad en estos temas de interés ciudadanos, no podemos quejarnos después si vemos que la zona va quedando de lado y perdiendo el prestigio que tanto costó ganar tras muchos años de ofrecer paz y tranquilidad a los visitantes, como elementos primordiales en su visita a Salto.
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A los salteños en general nos gusta considerarnos una ciudad turística y en alguna medida esta denominación se entiende, si sólo nos detenemos a mirar los atractivos naturales y los otros, los que el hombre ha logrado mejorar y complementar para transformarlos en un agradable motivo para venir a Salto.

En este sentido,  el regalo de la naturaleza que son las aguas termales siguen siendo el gran atractivo turístico.

Por lo menos ocho perforaciones infrabasálticas  permiten un aprovechamiento de importantes dimensiones del agua termal.

Pero existen otros aspectos que son quizás tan importantes como la existencia del agua termal mismo, a la hora de atraer turistas y en este aspecto hay elementos que tienen que ver con las acciones de los gobiernos nacionales y locales, rutas y servicios y general.

Pero también hay otros elementos que dependen  en algunos casos exclusivamente de los habitantes de la zona y en otros si bien no es de su exclusiva competencia, sí en buena medida los ciudadanos comunes tienen incidencia.

Nos referimos en primer lugar al cuidado, la higiene y el embellecimiento general de la ciudad que  contribuyen a la imagen general que se lleva quien visita el lugar.

En este aspecto, los salteños deberíamos de ser mucho más cuidadosos en cuanto a los residuos que hoy depositamos desordenadamente en cualquier parte, ya sea en las veredas, en las calles o en rutas y ni que hablar en los propios paseos públicos.

En el  segundo elemento la responsabilidad de la población es menor, dado que hablamos de la seguridad pública.

En este tema la mayor cuota parte de responsabilidad le cabe al Ministerio del Interior y a la policía en particular, pero eso no obsta para que la población en general pueda contribuir al  combate de la delincuencia. No es necesario que se involucre directamente, pero sí que aporte todo lo que vea cuando es testigo de alguna fechoría.

Para eso hay que cambiar  el concepto cómodo y cobarde que rige hasta hoy, basado en el «no te metás». Esta política lleva a que los delincuentes se sientan cada vez más impunes.

Si no asumimos nuestra responsabilidad en estos temas de interés ciudadanos, no podemos quejarnos después si vemos que la zona va quedando de lado y perdiendo el prestigio que tanto costó ganar tras muchos años de ofrecer paz y tranquilidad a los visitantes, como elementos primordiales en su visita a Salto.