Nunca más convencido que hoy

Escribir esta columna hoy no ha sido fácil, ni llevó poco tiempo, pero admito que es una de las entregas con las que me he sentido más identificado y he sentido también mayor satisfacción al hacerlo. Me he sentido plenamente identificado y orgulloso de integrar la plantilla de conducción de EL PUEBLO.

He sentido que el medio donde entrego mi esfuerzo diario, donde he estado permanentemente batallando para que juntos tengamos actitudes y una acción que  enorgullezca al periodismo local, ha asumido una posición valiente, comprometida, arriesgada, seguramente combatida y cuestionada también, pero coherente con lo que se predica.

Asumiendo el costo que se arriesga, en varios sentidos, sobre todo en quienes no tienen precisamente el mismo concepto periodístico, se ha  privilegiado el cumplimiento del deber y la responsabilidad del medio periodístico, ha decidido comprometerse una vez más con la verdad y sencillamente dar a conocer la información, que como la establece la  Ley de Acceso a la Información Pública, cualquier ciudadano, periodista o no, tiene derecho a conocerla y seguramente habrá mayor número de demandas de ella a corto plazo.

Seguramente que falta mucho camino en determinados sectores de opinión, de dirigencia política y demás, para entender y sobre todo atender que la única forma que tiene un medio de comunicación de ganar credibilidad y respeto en la comunidad, es manejándose con la mayor transparencia posible.

No hemos formulado un solo concepto de opinión en este tema – que los tenemos por supuesto – porque creemos que basta informar a nuestros lectores para que cada uno saque sus propias conclusiones, pero estamos más que seguros que las reacciones se producirán y seguramente no serán fáciles.

Apuntamos a obtener el respeto y la confianza de nuestros lectores, de los que valoran el verdadero compromiso, el que se “muestra” con las acciones y los hechos y no el que se “recita” con versos y loas totalmente vacíos de contenido a la hora de demostrarlos, porque se hace otra cosa.

Lo que estamos haciendo condice con los valores éticos que reclamamos a la comunidad que integramos y duela a quien duela, es la forma que entendemos de promoverlos para lograr una comunidad socialmente más justa y equitativa.

Cualquier otra cosa se presta para discriminar arbitrariamente y no seremos nosotros quienes nos prestaremos a ser usados en este sentido.

Que quede claro.

Alberto Rodríguez Díaz

Secretario de Redacción.